Pelea multitudinaria en el barrio de San Pablo por un perro. "Querían matarlo a pedradas"
Una bronca multitudinaria originada por un perro. Sucedió a última hora de la tarde de ayer en la conocida Plaza José María Forqué, en el zaragozano barrio de San Pablo.
Un entorno que desde hace un año ha cambiado considerablemente de cara tras la llegada de estudiantes en la residencia edificada en el antiguo edificio Pontoneros. A esto ha acompañado la apertura de nuevos comercios y negocios de hostelería en la plaza.
Sin embargo, esta circunstancia sigue sin evitar que se produzcan peleas de vez en cuando, por la cercanía con otras zonas más conflictivas del barrio como sigue siendo la calle Zamoray.
Según ha podido saber HOY ARAGÓN, el causante de la pelea multitudinaria, en la que intervinieron, en su mayoría, personas de origen subsahariano, fue el supuesto propietario de dos perros.
Este hombre es, al parecer, inquilino además del número 2 de la calle Zamoray, un bloque propiedad de Fincas El Pilar en el que, según las asociaciones vecinales del barrio, de los veinte pisos que hay en el edificio, solo pagan alquiler seis de ellos, el resto son okupas.
A palos y pedradas y con tres detenidos
Según fuentes policiales consultadas por este periódico digital, el conflicto que derivó en la posterior pelea tuvo lugar cuando todavía no había anochecido. Fueron los vecinos, demasiado acostumbrados a lo largo de los últimos años a presenciar trifulcas similares, los que llamaron a la sala CIMACC 091 para solicitar la presencia de patrullas policiales.
Hasta la zona acudieron agentes de Policía Nacional y Local de Zaragoza, en total y según testigos presenciales habría cerca de una decena de policías que se presentaron en la plaza a los pocos minutos de recibir el aviso al encontrarse patrullando por los alrededores de este céntrico barrio de la capital aragonesa.
Allí se encontraron a una multitud de personas de origen subsahariano que habían comenzado una discusión por un perro que llevaba uno de ellos y que, al parecer, se habría enfrentado a otro. En un instante, explicaron los testigos, y tras caldearse el ambiente comenzaron a pegarse entre ellos con palos, ladrillos y piedras que cogieron de la zona tras intentar, uno de ellos, matar al perro con una piedra.
Los agentes lograron identificar y detener a tres de ellos. En cuanto a los heridos, la mayoría presentaban golpes, algunos sangrantes, de diversa consideración al verse inmersos en la pelea. Según los vecinos que frecuentan la zona, el propietario del perro en cuestión, que posee otro que ya se ha metido en problemas, suele ser germen de discusiones y no es la primera vez que este okupa de la calle Zamoray inicia discusiones.
Una pelea que, de no ser por la rápida intervención de las patrullas policiales se habría agravado y podría haber dejado heridos de mayor gravedad, dado que todos portaban piedras y palos en la riña.

