Tira mesas a peatones, para el tráfico y acaba destrozando un comercio de Zaragoza
Los vecinos de la calle Doctor Iranzo de Zaragoza miraban este pasado sábado sobre las nueve de la noche atónitos como un hombre de mediana edad comenzaba a llamar la atención en un bar de esta calle del barrio de Las Fuentes, de Zaragoza.
Varios testigos directos lo describen como una persona "algo desequilibrada". "No comenzó una pelea con nadie en concreto, sino que comenzó a tirarlo todo; parecía que padecía algún tipo de enfermedad", relataba una testigo del suceso.
Según ha podido saber HOY ARAGÓN y tras confirmar estos hechos a través de la oficina de comunicación de la Jefatura Superior de Policía Nacional en Zaragoza, el hombre comenzó a tirar sillas y pesas, y todo lo que encontraba a su paso. "Una vez en la calle le tiró una mesa a una pareja que pasaba por ahí", explicaba otro testigo de los hechos.
Todos observaban y solo uno o dos testigos de los hechos decidían llamar al 091 para avisar de lo sucedido. Después, según ha podido saber este periódico digital, se ponía en medio de la carretera parando a los vehículos que circulaban en ese momento por la zona.
Tras recibir los reproches de los conductores que en ese momento veían alterado su trayecto siguió, según testigos presenciales, dando bandazos y arremetiendo contra todo lo que tenía a su alcance.
Destrozos en una tienda de Frutos Secos 'El Rincón'
El autor de los hechos siguió deambulando por la calle Doctor Iranzo, dando gritos y amenazando a los transeúntes que tenía a su alrededor. En un momento dado, el hombre entró en un comercio, concretamente en una tienda de Frutos Secos 'El Rincón', donde amedrentó a las trabajadoras y comenzó a tirar las estanterías desparramando los comestibles y otros productos de venta por el suelo del comercio.
Según fuentes policiales, esta persona se encontraba en estado ebrio, algo que, según testigos presenciales, unido a algún tipo de problema psiquiátrico, habría llevado a que reaccionase de esa manera tan violenta.
Los primeros en llegar fueron varias patrullas de la Policía Local de Zaragoza que, al ver la situación y el estado de nerviosismo de esta persona, decidieron llamar a una ambulancia por si necesitaba algún tipo de atención médica.
Finalmente, la persona no fue detenida, sino que fue conducida e ingresada en un centro psiquiátrico donde permanece ingresado. "Nos llevamos un buen susto porque no sabíamos como iba a reaccionar ni de qué podía ser capaz", contaron algunos vecinos que presenciaron el suceso.

