La Policía avisa sobre el cadáver del río Gállego: "Oficialmente no podemos garantizar que es Ares Miguel Tiziano"

El cuerpo hallado el martes en Movera está pendiente de confirmación oficial. Ares Miguel Tiziano lleva desaparecido desde el 20 de noviembre y su familia no ha dejado de buscarlo.
Una imagen de archivo de la Policía Nacional / HOY ARAGÓN

La Policía Nacional ha lanzado este miércoles un aviso que frena en seco las informaciones que apuntaban a una identificación ya resuelta. Sobre el cadáver hallado el martes por la tarde en la ribera del Gállego, en el barrio zaragozano de Movera, el cuerpo no está oficialmente identificado.

"Oficialmente no podemos confirmar que es Ares Miguel Tiziano", han señalado fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Aragón.

El matiz no es menor. En un caso con una familia esperando respuesta desde hace cinco meses, la diferencia entre una identificación confirmada y una hipótesis en curso es la diferencia entre el duelo y la incertidumbre. Y por el momento, la Policía pide cautela.

Qué se sabe del cadáver hallado en Movera

Un viandante alertó a la Policía sobre las 18.00 horas del martes al encontrar un cuerpo en una zona de ribera próxima a la desembocadura del Gállego con el Ebro. El dispositivo activado fue inmediato y de gran envergadura: los grupos de Homicidios y Desaparecidos, la Policía Científica, la unidad de Guías Caninos y varias dotaciones de Seguridad Ciudadana se desplazaron hasta Movera.

El juzgado de guardia —el titular de la Plaza número 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Zaragoza— autorizó el levantamiento del cadáver, que fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Aragón. El cuerpo presentaba un avanzado estado de descomposición, lo que dificulta tanto la identificación visual como el establecimiento de las circunstancias exactas de la muerte. Las primeras indagaciones apuntan a una muerte de etiología suicida, aunque la investigación permanece abierta.

La autopsia practicada en el IMLA es el paso previo imprescindible para cualquier confirmación oficial. Hasta que los resultados forenses no estén cerrados, la Policía no se pronunciará sobre la identidad del fallecido.

Quién es Ares Miguel Tiziano

Ares Miguel Tiziano tiene 20 años y lleva desaparecido desde el 20 de noviembre de 2025 en Zaragoza. Su familia denunció la desaparición ese mismo día. Desde entonces, ni una pista sólida.

Estudiaba en el IES Pablo Serrano y la última señal de su teléfono móvil lo situó en las inmediaciones de una parada de autobús frente al barrio de Tenerías, el punto desde el que debía coger la línea hacia su centro escolar. A partir de ahí, el rastro se cortó. Tenía un diagnóstico de trastorno del espectro autista y atravesaba una depresión en los meses previos a su desaparición, según declaraciones de su familia.

Su nombre aparece en la investigación por razones geográficas y cronológicas. La desembocadura del Gállego, donde fue hallado el cadáver, es una zona que los investigadores tienen presente en los casos de desaparecidos vinculados al entorno fluvial de Zaragoza. Y Ares es uno de los casos abiertos con más tiempo sin resolución. Su expediente figura en el Centro Nacional de Desaparecidos junto a otros diez casos vinculados a la ciudad desde finales de 2025.

Cinco meses de búsqueda sin descanso

La familia de Ares no esperó sentada. Desde noviembre, su madre Xiomara Valdivia organizó batidas periódicas por distintos barrios de Zaragoza —Delicias, el Casco Histórico, San José, Las Fuentes— y por municipios del entorno. Distribuyeron carteles con su imagen por toda la ciudad. Mantuvieron activa su presencia en redes sociales durante meses, cuando el algoritmo y la atención mediática ya habían pasado a otras historias.

Es el trabajo invisible que hacen las familias de los desaparecidos cuando el sistema oficial ha agotado sus herramientas inmediatas: estar presentes, insistir, no dejar que el caso se enfríe. Cinco meses de esa presión sin obtener respuesta.

Pablo Cebolla, el otro nombre

Durante las horas previas al aviso policial, la incertidumbre se extendió también sobre otro caso abierto en Zaragoza: el de Pablo Cebolla, el joven de 20 años desaparecido desde la madrugada del 13 de febrero, cuando las cámaras lo grabaron por última vez bajando hacia la ribera del Ebro en plena crecida.

La Policía no ha descartado ni confirmado ninguna identidad hasta que el IMLA no se pronuncie. Por la ubicación del hallazgo —el Gállego, no el Ebro—, los investigadores consideran menos probable que el cadáver sea el de Cebolla, aunque tampoco lo descartan formalmente.

Su familia tiene previsto realizar este fin de semana batidas por el cauce del Ebro con embarcaciones a motor, pendientes de un permiso de la Confederación Hidrográfica del Ebro. La búsqueda sigue activa.

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