La Policía investiga una agresión sexual en sanfermines: en un piso en Pamplona
La Policía Municipal de Pamplona investiga una agresión sexual denunciada este viernes por la noche, en el quinto día de los Sanfermines. Según han confirmado las autoridades, los hechos ocurrieron en un domicilio particular de la ciudad y, por el momento, no hay detenidos. Se trata de la primera agresión considerada de alta intensidad —según el protocolo establecido por el Ayuntamiento— desde que comenzaron las fiestas, el pasado 6 de julio.
Este caso se suma a otras siete agresiones sexuales de baja intensidad, en su mayoría tocamientos, registradas hasta este sábado. Por estas últimas, ocho personas han sido detenidas desde el inicio de las celebraciones.
En respuesta a este nuevo caso, la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Pamplona ha emitido este domingo una declaración institucional en la que expresa su “total rechazo y condena” a la agresión. Además, ha mostrado su “apoyo y solidaridad con la víctima y su entorno”, subrayando el máximo respeto a su intimidad y derechos.
Desde el consistorio se recuerda que este tipo de agresiones se encuadran en el segundo nivel del protocolo de respuesta institucional, que distingue tres categorías según la gravedad del acto. En el caso de agresiones sexuales con o sin penetración —como la ahora investigada—, es el movimiento feminista quien lidera la respuesta ciudadana, organizando actos públicos de denuncia. Para este caso, la concentración de repulsa ha sido convocada este domingo a las 21:00 horas en la Plaza del Castillo.
En la declaración, el Ayuntamiento también hace un llamamiento a la ciudadanía para romper con el modelo cultural que protege al agresor y culpa a la víctima, y pide a los hombres un compromiso activo para erradicar las violencias machistas y avanzar hacia una igualdad real. La concejala de Igualdad, Zaloa Basabe, ya explicó el pasado 10 de julio que la política municipal pasa por informar siempre de las agresiones, sea cual sea su gravedad, en un esfuerzo por visibilizar y combatir todas las formas de violencia sexual.
Pamplona mantiene desde 2017 este protocolo, impulsado tras la violación grupal de ‘La Manada’, que supuso un antes y un después en el abordaje institucional de estas situaciones durante los Sanfermines.

