Acusan a una mujer de irse de "compras" a un centro comercial de Zaragoza y llevarse 1.600 euros en productos
A.N.S. iba aquella tarde acompañada de una joven menor de edad y se dio un paseo delictivo, según la policía y el juez instructor, por el centro comercial Puerto Venecia. Uno de sus primeros objetivos estaba en una conocida tienda de productos electrónicos, informáticos y telefonía móvil.
Según el escrito de acusación formulado contra ella, en este comercio quitó la alarma de seguridad a un teléfono IPhone 16 Pro Max, cuyo precio es de 1.400 euros. Este fue tan solo uno de los, al menos cuatro robos más que esta mujer, con antecedentes policiales, habría cometido en la misma tarde y en apenas dos horas.
Su recorrido continuó en otros comercios, al menos en tres tiendas de reconocidas marcas de ropa, donde se habría llevado ropa por valor de casi 200 euros en total. Según ha podido saber HOY ARAGÓN, en uno de estos comercios de ropa juvenil, la presunta autora de estos robos se llevó un pantalón que costaba 20 euros sin abonar su coste y había dañado la costura al haber arrancado la alarma del mismo.
Algunas de las prendas y productos que se llevaba sin pagar tenían algún defecto al arrancar, como hizo con el pantalón, los dispositivos de seguridad de las tiendas. Su presunta ruta de robos terminó a las dos horas de empezar, gracias a la pericia y a la memoria fotográfica de una vigilante de seguridad de uno de los locales objetivo de esta presunta delincuente.
La había visto llevándose un teléfono móvil que no pagó
Durante uno de los presuntos robos, la autora no se percató que estaba siendo observada por una cámara de seguridad y por los ojos de una vigilante que, cuando salía tras acabar su turno de trabajo, reconoció a la acusada y a la menor que le acompañaba en las inmediaciones de un establecimiento de complementos de vehículos.
En ese momento, no dudo en retener a ambas hasta la llegada de una patrulla de la Policía Nacional y de varios vigilantes de seguridad del centro comercial. En ese momento descubrieron que el teléfono móvil no era lo único que llevaba encima y que presuntamente había robado aquella tarde.
Los agentes, al llegar identificaron a la mujer y comprobaron que tenía antecedentes, por lo que la detuvieron y se hicieron cargo de la menor que la acompañaba. Fue cuando le incautaron ropa y otros productos de al menos cuatro robos
La tarde de "compras" de esta mujer terminó ahí. Ahora acusan a A.N.S. de un delito continuado de hurto menos grave. Por ello solicitan para la acusada, representada por los abogados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, una pena de prisión de 18 meses. Además, estaría ya "fichada", ya que su nombre se incluiría dentro de los de las personas a las que no se les deja acceder a los comercios donde cometió supuestamente los robos, por un periodo de, al menos, 30 meses.

