Los que sí llaman al 091 cuando intuyen peligro: héroes de rellano en los crímenes de Zaragoza
En Zaragoza, en los últimos años han sido varios los casos en los que los vecinos han sido claves para salvar a personas en situaciones comprometidas.
El crimen de Eugenia este pasado martes en el zaragozano barrio de San José y la alerta que produjo entre sus vecinos es un síntoma más de que, en algunos casos, aquellos que viven cerca de nosotros, a pesar incluso de ser unos desconocidos, pueden ayudarnos si, en un momento dado, estamos en un aprieto. En el caso de Eugenia, la policía llegó en minutos avisada por estos vecinos tras una llamada al 091, pero nada pudieron hacer por salvar su vida.
Hace tres años, a apenas un kilómetro del lugar donde fue asesinada Eugenia, tuvo lugar otro crimen. El 30 de mayo de 2022, Cristina volvía a casa tras terminar de trabajar cuando se encontró con su vecino, Adil L. Éste le atacó y le asestó más de 20 puñaladas. Un crimen que conmocionó a la sociedad por lo descarnado, porque se grabó en vídeo y porque también tuvo héroes anónimos que, por desgracia, llegaron tarde.
Cristina salió corriendo tras intuir los cortes profundos que le produjo con un cuchillo su vecino de rellano y pidió ayuda. Otro vecino del bloque, que ya había salido al oír los gritos, se precipitó sobre ella para poder salvarle mientras otro más llamaba al 091. Cristina se desvaneció en los brazos de su vecino sin que se pudiera hacer nada. La policía y los sanitarios llegaron en minutos, una vez más, gracias a la llamada de estos héroes de rellano.
Otra de las historias de estos vecinos solidarios que ponen ojos y oídos cuando intuyen que alguien en su bloque necesita ayuda es la que sucedió un domingo, 21 de agosto, en el número 60 de la calle San Antonio Abad, en el barrio de Delicias.
Esta vez el final de la historia, por suerte, fue diferente. No habían dado las siete de la mañana cuando la víctima, de origen ecuatoriano pero nacionalizado español, salió al rellano en ropa interior y pidiendo auxilio. Acababa de recibir 20 puñaladas por todo el cuerpo.
Los gritos alertaron a uno de los vecinos de edificio, que bajó rápidamente a prestarle ayuda. La policía que intervino en el caso contó que su intervención, en ese momento, abriendo la puerta de su casa e involucrándose, resultó providencial, ya que logró taponarle las cuchilladas más graves, una de ellas en el cuello, hasta que llegó la ambulancia que lo trasladó enseguida al hospital Clínico Lozano Blesa de Zaragoza.
"Bajé la tele, oí como tiros, y llamé a la policía"
Otro mes de agosto, esta vez en 2023, fue otro vecino quien, alertado acabó llamando a la Policía Nacional. el motivo, unos golpes secos que pensó que podrían ser disparos, y no se equivocó. La pelea de pareja que, gracias a este vecino, no llegó a mayores, se produjo en un garaje del barrio de La Paz, junto al parque de este mismo barrio. La mujer, al ver a la policía, respiró tranquila y confesó que su pareja le había agredido y al oír sirenas, se había dado a la fuga.
El oído de este vecino zaragozano fue muy fino y certero, ya que los investigadores encontraron en la zona al menos un casquillo de bala. Este aviso evitó que la situación pudiese llegar a mayores. Esta vez no se trata de un crimen o intento de asesinato, pero la historia de vecinos solidarios que HOY ARAGÓN ha encontrado también merece ser contada. Óscar Villanueva es uno de los vecinos que muchas veces ha llamado a la policía para evitar una ocupación.
"Es un piso de la calle Pignatelli, un bajo, que pertenece a una familia pero que ahora está vacío. Resulta que lo han intentado ocupar varias veces pero no lo han conseguido gracias a que llamamos al 091 y vienen, relata a este periódico digital el propio Óscar.
"Somos, en ocasiones, además de vecinos y avisadores, detectives que miramos cualquier anomalía para destaparlo", añade Villanueva. Vecinos que están pendientes, que se preocupan, que sin saberlo pueden evitar una muerte o una situación crítica. Son nuestros héroes de rellano.






