Rompe con su pareja y acude a buscar consuelo a casa de una amiga de la que abusa sexualmente
Los hechos juzgados como abusos sexuales tuvieron lugar en el verano de 2021 entre dos personas que ya se conocían con anterioridad. El hombre, que responde a la iniciales J.F.A. tenía una relación con una mujer con quien, tras una serie de desencuentros de pareja acaba rompiendo.
El día de la ruptura, tras sentirse abandonado por ella, decide llamar a una amiga de su ex a quien le cuenta que han roto y que se siente desconsolado, incapaz de asumir la ruptura y sin ganas de hacer nada.
La mujer, de unos veinte años de edad, habla con el hombre y éste le pide si pueden quedar un rato para hablar. Ella le dice que vive con su madre pero que si quiere pasarse por su domicilio, puede hacerlo.
El hombre aparece en casa de ella a los pocos minutos de terminar la conversación telefónica entre ambos. La madre de la chica ya está descansando en su habitación y ambos comienzan a mantener una larga conversación en el salón de la casa.
Era tarde y ella decide acostarse; le dice al hombre que, al ser ya tarde puede quedarse a dormir en el sofá del salón. Él accede y se acuesta en el sofá mientras que ella entra en su habitación y cierra la puerta antes de meterse en la cama.
En mitad de la noche, la joven nota como se abre la puerta de su cuarto y ve que el joven se aproxima a ella y, rodeando la cama, se mete dentro sin mediar palabra con la joven, que asiste atónita a estos hechos.
Inmediatamente después, empieza a manosear el cuerpo de la chica, intentando tocarle los pechos, apretando su cuerpo contra los glúteos y buscado también acariciarle la entrepierna. Ella explicó en la denuncia que estaba tan estupefacta que no tenía ni la capacidad de gritar en ese momento, a sabiendas de que su madre dormía en la habitación de al lado.
También contó a la Policía Nacional que de poco le habría servido porque su madre toma pastillas para dormir que le dejan sumida en un sueño profundo y creía entonces que no la habría oído. El hombre, lejos de deponer su aptitud se quita la ropa y sigue acosando a la joven.
"¡MIRA LO QUE TENGO !¿NO LO QUIERES?"
Según la declaración de la joven, el chico se le insinuó desnudo y, refiriéndose a su miembro viril le dijo: "¡Mira lo que tengo! ¿No lo quieres?". La joven empezó a decirle que no quería hacer nada y que se fuese.
Al no desistir, ella decide salir de la habitación e irse al sofá, intentando con este gesto que el chico entrase en razón y abandonase su casa. A los pocos minutos ve como el hombre que había presuntamente intentado abusar de ella se viste y se va de la vivienda.
Al día siguiente y tras pasar la noche prácticamente en vela, la joven recibe varios mensajes del chico quien le pide perdón por su aptitud y le dice que no sabía lo que le estaba pasando. La joven lee estos mensajes y decide contarle lo ocurrido a su madre.
Tras conocer la historia, los padres de la joven veinteañera acuden con ella a una Comisaría de policía a denunciar los hechos. Esto sucede 48 horas después de que se hayan cometido los presuntos abusos sexuales.
Esta mañana tenía lugar en la sala primera de la Audiencia Provincial de Zaragoza el juicio contra el presunto autor de los abusos sexuales. La jueza de sala ha dictaminado que el acusado deberá cumplir un año de prisión y pagar a la víctima una indemnización por daños causados de 4000 euros. Un acuerdo al que han llegado las partes para que no se celebre la audiencia.
El acusado tiene ya una causa penal de estafa anterior a estos hechos por la que fue condenado a seis meses de cárcel. De momento no entrará en prisión, algo que podría suceder si comete un tercer delito.