El trabajo de Meybelin, la falsa asistenta que lleva más de ocho años "limpiando" casas

Esta mujer nicaragüense fue detenida hace ocho años y desapareció del mapa para volver de nuevo a Zaragoza y ganarse la confianza de sus víctimas
Imagen de otra mujer que fue detenida en Zaragoza por estafar a personas mayores/P.N.
Imagen de otra mujer que fue detenida en Zaragoza por estafar a personas mayores/P.N.

"Limpia, educada, responsable", con estos adjetivos podría perfectamente anunciarse Meybelin cuando volvió a un oficio que se ha convertido en su modo de vida. De hecho, lo seguía siendo hasta este pasado 11 de diciembre, cuando la policía, que ya seguía sus pasos de cerca, volvió a detenerla en la capital aragonesa.

Esta mujer de mediana edad y de origen nicaragüense se lo tomaba con calma. Se hecho, en alguna de las casas en las que "limpiaba", llevaba más de dos años trabajando y durante todo ese tiempo buscaba ganarse la confianza de las familias en cuyas casas trabajaba. Su perfil de víctimas, de nivel económico medio- alto. Callada, de apariencia responsable, la clave era sin duda pasar desapercibida, evitar cualquier sospecha sobre todo porque Meybelin apuraba para llevarse, generalmente en joyas, todo el dinero posible.

Lo hacía con calma, e incluso su fama de buena trabajadora iba a más y acababa siendo recomendada para trabajar en otras casas donde también acababa robando. Sin saberlo, una quincena de familias en cuyas viviendas trabajaba, abrían la puerta a la mujer que, a la postre, acabaría siendo una de sus peores pesadillas y también decepciones. 

Según ha podido saber HOY ARAGÓN, algunas de sus víctimas tenían una confianza casi ciega en ella y hacía y deshacía en la casa a placer, sabiendo que muchas veces estaba sola y el tiempo que tenia para buscar y hacer desaparecer joyas y dinero. Pequeñas cantidades para mantener si puesto de trabajo, para evitar demasiadas sospechas y sobre todo para seguir haciendo algo que pensaba que se le daba muy bien. Esa confianza, a la postre, fue su principal debilidad.

"Todavía hay victimas que no saben que lo han sido"

El Grupo de Robos de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Zaragoza recibió al menos tres denuncias por sospecha. Desaparecían joyas y solo ella podía ser culpable. Habían pasado meses antes de que llegasen a esa conclusión. Tiempo suficiente para que Meybelin vendiese dichas joyas en las conocidas tiendas de "compro oro" donde a los diez días se fundían. 

Pero Meybelin sabía que su tiempo era limitado. Que tarde o temprano se darían cuenta. Las víctimas no recuperaban sus joyas porque pasaban días hasta saber que habían sido vendidas, pero la policía si que lo veía en los registros de las tiendas de compra de oro porque dichos registros de compras y ventas permanecen al menos durante cinco años.

Ahora ya todos saben a qué se dedicaba realmente esta mujer, aunque para muchos era ya tarde. Poco a poco se fue llevando objetos valiosos y cuando la policía le detuvo ya llevaba acumulados más de 40.000 euros. Esa cantidad no la acumuló en unos días. Según los investigadores, llevaba meses incluso años dedicándose a ello.

Ahora un juez de Zaragoza la ha dejado en libertad con cargos. La policía espera nuevas denuncias para conseguir su objetivo, que Meybelin entre en prisión o que se decrete una orden de expulsión del país con una prohibición de entrada de, al menos, unos años. Mientras tanto, esta falsa asistenta, que también limpiaba para disimular su verdadero objetivo, sabe que está marcada y también que no puede desaparecer porque si lo hace pedirán una orden de busca y captura y si la cogen entonces si que entrará en prisión.

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