Se acabó la barrera entre Samsung e iPhone: AirDrop ya funciona entre los dos sistemas
La serie Samsung Galaxy S26, lanzada hace apenas unas semanas, incluye una función que llevaban años pidiendo millones de usuarios en todo el mundo: la posibilidad de enviar fotos, vídeos y documentos a un iPhone mediante AirDrop, sin necesidad de aplicaciones de terceros ni cables de por medio. La novedad rompe una de las barreras más frustrantes del mercado de la telefonía móvil.
Hasta ahora, quien tuviese un teléfono Android y quisiera pasarle una foto a alguien con iPhone —o al revés— se veía obligado a recurrir a soluciones poco prácticas: enviársela por correo electrónico, subirla a una nube compartida, usar WhatsApp o tirar de aplicaciones específicas que no siempre funcionaban bien. Eso, en 2026, resultaba difícil de justificar. Más aún cuando dentro de cada ecosistema la transferencia era casi instantánea: AirDrop entre dispositivos Apple y Quick Share entre dispositivos Samsung o Android.
La integración llega gracias a una nueva opción que aparece en los ajustes de los modelos Galaxy S26, S26+ y S26 Ultra bajo el nombre “Compartir con dispositivos Apple” . Al activarla, Quick Share de Samsung se conecta directamente con el protocolo AirDrop de Apple. El resultado es una transferencia de archivos rápida, inalámbrica y sin pasos intermedios entre un Galaxy y cualquier iPhone, iPad o Mac que se encuentre cerca.
Cómo funciona y qué hay que hacer para activarlo
El proceso es sencillo. Basta con entrar en la configuración del Galaxy S26, buscar la opción dentro del apartado de Quick Share y activar la compatibilidad con dispositivos Apple. No hace falta instalar nada en el iPhone receptor: AirDrop reconoce la conexión entrante de forma nativa. Todo ocurre mediante una combinación de Bluetooth y Wi-Fi directo, igual que cuando se comparten archivos entre dos iPhones.
Eso sí, de momento la función solo está disponible en los tres modelos de la nueva serie S26. Samsung ha confirmado que la compatibilidad se extenderá a otros dispositivos Android “en una fecha posterior”, aunque no ha concretado plazos ni modelos. Quien tenga un Galaxy S24 o S25, por ejemplo, tendrá que esperar.
Un dato importante: Apple no ha participado en el desarrollo de esta solución. No la ha impulsado, no la ha anunciado y tampoco la ha comentado públicamente. Pero — y esto es lo relevante— no la ha bloqueado. AirDrop, un protocolo que durante más de una década fue un jardín cerrado del ecosistema Apple, acepta las conexiones entrantes de los nuevos Galaxy sin oponer resistencia.
Google está detrás del desarrollo
La tecnología que ha hecho posible esta integración no nació en los laboratorios de Samsung, sino en los de Google. El gigante de Mountain View implementó antes esta misma compatibilidad con AirDrop en sus teléfonos Pixel 10, y después permitió que fabricantes como Samsung la incorporasen a sus propios dispositivos a través de Android.
Sameer Samat, presidente de Google a cargo del ecosistema Android, lo explicó con claridad en una entrevista con Bloomberg coincidiendo con el lanzamiento del Galaxy S26: “Nuestro objetivo es llevar la compatibilidad entre estos sistemas a todos los dispositivos Android, y creemos que eso es realmente importante“. Samat fue incluso más directo al señalar que, a estas alturas, la situación anterior carecía de sentido: “Estamos en 2026. Si podemos hacer que la IA haga todo tipo de cosas extravagantes, definitivamente deberíamos ser capaces de compartir una foto entre dos personas diferentes en una habitación“.
El movimiento de Google no es casual. La compañía ha empujado durante años para que Apple abra su ecosistema, y cuenta ahora con un aliado inesperado: los reguladores. En la Unión Europea, la Ley de Mercados Digitales obliga a las grandes plataformas a garantizar la interoperabilidad de sus servicios. En Estados Unidos, Apple afronta presiones similares. Ese contexto regulatorio explica, al menos en parte, que Apple no haya movido un dedo para impedir que AirDrop acepte conexiones desde Android.
Qué cambia para el usuario y qué queda por resolver
Para quien convive con dispositivos de ambas marcas —algo habitual en muchos hogares y oficinas—, el cambio es inmediato y práctico. Pasar las fotos de las vacaciones del Samsung de uno al iPhone del otro deja de requerir malabarismos. Lo mismo ocurre en entornos de trabajo donde conviven terminales de distintas marcas: compartir un documento entre compañeros se vuelve tan sencillo como un toque en la pantalla.
De hecho, la frustración que generaba esta barrera era uno de los argumentos comerciales más potentes de Apple para retener usuarios dentro de su ecosistema. “Cómprate un iPhone, así te llegan las cosas por AirDrop” era una frase que se repetía en tiendas de telefonía. Esa ventaja competitiva acaba de perder buena parte de su fuerza.
Quedan, eso sí, incógnitas. No está claro cuándo llegará la función a otros modelos Android más allá de los Galaxy S26 y los Pixel 10. Tampoco se sabe si Apple acabará integrando algún tipo de reciprocidad en iOS, es decir, si desde un iPhone se podrá buscar activamente un dispositivo Android para enviarle archivos con la misma facilidad. De momento, la iniciativa es unidireccional: parte del Galaxy hacia el iPhone, aunque el iPhone también puede enviar de vuelta una vez establecida la conexión.
Lo que parece claro es que el muro entre Android e iOS se ha agrietado. La pregunta ya no es si caerá del todo, sino cuánto tardará en hacerlo. Y para millones de usuarios que simplemente quieren pasarse una foto sin pensar en qué marca lleva cada uno en el bolsillo, eso es una excelente noticia.
