Beatriz Lucea, la aragonesa que busca humanizar los hospitales con arte
¿Porqué algo va a ser feo pudiendo ser bello? Esta frase de Steve Jobs resume a la perfección a Believe in Art, la fundación aragonesa en la que creen que el arte tiene la capacidad de cambiar y humanizar los hasta ahora fríos espacios hospitalarios en los que la fealdad campa a su anchas, gracias al arte y a la cultura.
Ese es el objetivo de Believe in Art, la fundación a cuyo frente están María Luisa Grau Tello, Marisa Vela, y Beatriz Lucea, con quien hablamos hoy para conocer un poco más de esta ONG que busca transformar los centros sanitarios para hacerlos más bonitos y confortables mediante intervenciones artísticas.
"Believe in Ar nació en 2013, partiendo de la base de que a los hospitales nadie va por gusto, todos vamos por obligación. Los hospitales son sitios que producen estrés, miedo... Cuando llegas a un sitio así, quieres encontrar gente amable y profesional que te trate con cariño a la hora de atenderte. Y desde Believe in Art tenemos como primer objetivo reducir el síndrome del estrés hospitalario gracias al arte", explica Beatriz Lucea a HOY ARAGÓN.
¿Y cómo lo hacen? Con intervenciones artísticas adaptadas a cada espacio que llenan de color y de arte centros sanitarios aragoneses, pero también de otras Comunidades Autónomas. Algunas de sus intervenciones más famosas se han realizado en áreas destinadas a la salud infantil, ya que los murales les sacan una sonrisa y ayudan a evadirse a los pacientes más menudos, pero sus proyectos también se realizan en zonas destinadas a pacientes adultos.
EL ARTE HACE QUE LOS PACIENTES SE SIENTAN MEJOR
Que la belleza es capaz de hacernos sentir bien está fuera de duda. Un paisaje espectacular, una puesta de sol, la fachada de un edificio bonito o una obra de arte de un museo, son cosas que nos impactan y que nos conmueven. Y por eso, el ser humano lleva miles de años creando arte.
Y esa belleza, también puede ayudar a que los pacientes de los hospitales se sientan bien. Ahí es donde entra la labor de esta fundación. "Hace un par de años la Universidad de Zaragoza hizo un estudio sobre el impacto de las pinturas de Believe in art en pacientes y sanitarios, y los resultados fueron espectaculares. Hay un cambio increíble de tener el entorno hospitalario lleno de arte, a tener un entorno de paredes frías".
Para Beatriz Lucea, es evidente que no te vas a curar por ver un mural, "ojala fuera todo tan fácil, pero los estudios dicen que tener una predisposición, un entorno bonito y un buen estado de ánimo ayuda en el proceso de curación".
La propia OMS recomienda visitar museos y consumir cultura de cara a cuidar de nuestra salud mental. "Viviendo en un país como España, quizás estamos muy acostumbrados a ir por la calle y ver un museo, una iglesia, un palacio... Y no nos damos cuenta del poder sanador que tienen. En este mundo en el que vamos a todos sitios corriendo, en el que no tenemos tiempo de nada, meterte en un museo es un oasis de belleza, de tranquilidad, de inspiración, de pensamiento... A la salida, seguramente saldrás con mejor ánimo del que has entrado. Y eso es precisamente lo que buscamos con Believe in Art, trasladar ese sentimiento, esa experiencia, a los hospitales".
150 MURALES DESDE 2013
Desde Believe in Art han intervenido en unos 150 murales desde 2013 en centros sanitarios de todo tipo. En la capital aragonesa, han creado murales en todos los grandes hospitales públicos, y no solo en áreas infantiles, sino también en zonas de adultos, en áreas que van desde la oncología a la salud mental.
También han hecho proyectos en el Hospital de Alcañiz, en el Hospital San Jorge de Huesca, en el de Calatayud, y puntualmente, hicieron una intervención en el área de Pediatría del Hospital Universitario de Elche, además de en el hospital Vall de Hebrón de Barcelona, y en numerosos centros de salud tanto de Zaragoza como del medio rural aragonés.
Cada una de estas intervenciones tiene una historia detrás, y muchas horas de trabajo. Junto a la parte humana, por la implicación de los artistas, o de pacientes que les escriben para darles las gracias por las intervenciones o para contarles una anécdota que les ha sucedido junto a uno de sus murales, con cada intervención hay una concienzuda planificación.
"Antes de poner una gota de pintura en la pared hay un trabajo previo de comisariado muy laborioso. Analizamos muy bien el espacio, hablamos mucho con los sanitarios para ver qué sucede en esa planta, qué dolencias se tratan, el tiempo que suelen permanecer ingresados los pacientes. Con esta información, pensamos en el artista gráfico más adecuado para esas necesidades. Posteriormente, con el artista analizamos físicamente el espacio, para ver la luz, los techos. Y después, comenzamos a diseñar los bocetos", prosigue Lucea.
En total, unos 150 artistas han trabajado con Believe in Art interviniendo en un número similar de murales. Entre ellos, hay nombres muy destacados. "Tenemos el lujo de que nuestro primer believer, que es una suerte de padrino de hospital, fuera Andreu Buenafuente".
Para poder desarrollar ese trabajo, Believe in Art cuenta con un centenar de voluntarios. Sin ellos, sería imposible intervenir en los centros sanitarios. "El cuerpo de voluntarios es imprescindible para Believe in Art. Hacen desde cosas tan sencillas como llevar con el coche a los hospitales la pintura que usan los artistas, a realizar tareas de apoyo al comisariado o ayudar a los artistas para que puedan pintar más deprisa para abrir cuanto antes los espacios intervenidos. También ayudan en la organización de los eventos, a encontrar subvenciones, partners, o con tareas de diseño gráfico, de redacción en el blog, hacen fotografías de las intervenciones o pegan carteles en sus ratos libres. Cuada uno contribuye como puede".
LA EMPRESA PRIVADA, CLAVE PARA FINANCIAR LOS PROYECTOS
Para sacar adelante esas intervenciones, Believe in Art concurre a veces a subvenciones públicas. Pero la mayor parte de sus proyectos se financian a través de los partners privados que buscan desde la fundación, bien a través de su responsabilidad social corporativa, a través de sus proyectos de marketing, o porque a veces, han tenido su propia historia personal en un hospital y les apetece involucrarse.
En estos momentos, están trabajando con partners como Ibercaja y con la empresa danesa Normal, con quienes ganaron recientemente sendos premios, y con Diagnostica longwood, una empresa que trabaja en la investigación contra el cáncer, y Seventy Eight.
Con estos partners, van a trabajar próximamente en oncología, en salud mental infantojuvenil y también se realizarán intervenciones en los centros de salud. "Los proyectos de los centros de salud son especialmente bonitos, porque los abordamos con niños de los colegios cercanos. Con ellos diseñamos el espacio de pediatría al que suelen ir habitualmente", explica Lucea.
En estos momentos están buscando financiación para intervenir en los paritorios de la provincia de Huesca. El año pasado intervinieron en los paritorios del Clínico de Zaragoza con la idea de que fuera un proyecto transversal y hacer todos los paritorios de Aragón. La siguiente fase, cuando encuentren financiación, será hacer los tres paritorios de la provincia de Huesca, en los hospitales de Jaca, Barbastro y Huesca capital.
SU PROYECTO ESTRELLA
Esta fundación tiene como objetivo en estos momentos dar el salto fuera de Aragón para llevar el talento de los artistas aragoneses fuera de nuestra tierra. "Nuestro proyecto estrella, que presentaremos en breve en Madrid, es Believers for Arts". Este proyecto lo iniciamos con Andreu Buenafuente en el Hospital Valla de Hebrón de Barcelona. Y la idea es meter un believer, que es una persona conocida, y alineada con los valores de la ONG, para que nos ayude a entrar en los grandes hospitales de otras ciudades, o para que nos ayude a encontrar partners".
Esa persona elegirá el hospital donde quiere que la fundación realice la intervención para humanizar una planta o un espacio, como agradecimiento a una situación personal o familiar que ha vivido en ese centro sanitario, y como forma de "devolver a la sanidad pública lo que ha recibido".
De forma paralela a la puesta en marcha de Believers in Arts, desde la Fundación están trabajando ya en la entrega de sus premios anuales, los Corazón de Oro, que se entregarán el próximo mes de abril. En esta ocasión, los premiados son Sara García Alonso, la primera astronauta española que también es investigadora contra el cáncer, y la iniciativa cultural zaragozana Postales desde el Limbo.

