¿Cenar con la madre de Lamine Yamal? Sí, es posible y cuesta 800 euros
La madre de Lamine Yamal organiza una exclusiva cena en Londres por la que los asistentes podrán pagar hasta 800 euros para compartir mesa, copas y conversación con ella.
Sheila Ebana, madre del joven prodigio del FC Barcelona y de la selección española Lamine Yamal, ha vuelto a captar la atención mediática, esta vez por un insólito negocio que mezcla lujo, exclusividad y fama. Según ha revelado El Confidencial, la madre del futbolista organizará en noviembre una cena privada en Londres por la que los asistentes podrán pagar hasta 800 euros para compartir mesa con ella.
El evento, previsto para el 7 de noviembre en un hotel de alta gama de la capital británica, se presenta como una “velada exclusiva” con menú gourmet, copas de champán y la posibilidad de conversar con Ebana. Las entradas se dividen en tres categorías: la más básica, de 150 euros, incluye un menú de tres platos y una copa de champán; la intermedia, denominada Silver, ofrece una botella de vino; y la modalidad VIP, con un precio de 800 euros, promete una mesa preferente, barra libre hasta las 23:00 horas, trato personalizado y una foto exclusiva con la anfitriona.
A pesar del reclamo, la organización ha aclarado que Lamine Yamal no estará presente en el evento, aunque la promoción del encuentro se apoya claramente en la popularidad del jugador, con el eslogan: “No pierdas la oportunidad de conocer a la madre del mejor futbolista del mundo”.
La propuesta ha generado reacciones encontradas. Algunos la interpretan como un ejemplo de marketing oportunista que aprovecha la fama del futbolista, mientras otros defienden que se trata de una forma legítima de negocio dentro del mundo del entretenimiento y las redes sociales.
Sheila Ebana, que mantiene una fuerte presencia en redes y ha acompañado a su hijo en varios momentos clave de su meteórica carrera, se consolida así como una figura mediática por derecho propio. Y ahora, para los más curiosos o fanáticos de Lamine Yamal, cenar con su madre ya no es un sueño imposible… aunque sí un capricho caro.

