Una peruana deja claro si hay que aprender catalán para vivir en Cataluña: "Lo veo..."
Una joven peruana en Barcelona se viraliza al defender el respeto a la cultura catalana y pedir a quienes se mudan que entiendan el catalán como muestra de integración y convivencia.
La convivencia en un nuevo país implica también enfrentarse a sus costumbres, idiomas y realidades culturales. Esa es la idea que ha querido transmitir Luciana Cassinelli, una joven peruana afincada en Barcelona desde hace más de tres años, cuyo vídeo en TikTok ha superado las 168.000 visualizaciones y ha generado cientos de comentarios.
“Me da rabia escuchar cómo algunos hablan mal de Cataluña”, comienza diciendo en su publicación. Cassinelli, que trabaja como pastelera y ha cursado las clases gratuitas de catalán del Ayuntamiento, asegura que decidió aprender la lengua para “acoplarse” mejor a la ciudad que la acoge.
RESPETO A LA CULTURA LOCAL
En su opinión, lo mínimo que debería hacer quien decide mudarse a Barcelona es mostrar respeto hacia la cultura catalana, aunque no se llegue a dominar el idioma. “No te estoy pidiendo que lo hables, pero al menos entenderlo. No puedes venir y quejarte de cómo hablan en una ciudad que es suya”, defiende.
La joven denuncia que en varias ocasiones ha escuchado comentarios negativos de extranjeros que calificaban a los catalanes de “cerrados” o de “no querer hablar castellano”. Frente a ello, Cassinelli responde: “A mí nunca me ha pasado algo así. Como en todas partes hay experiencias malas, pero generalizar no es justo”.
EL CHOQUE CON UN CRÍTICO
En una de esas conversaciones, con un conocido que criticaba la falta de oportunidades y el ambiente político en Cataluña, no pudo quedarse callada: “En una ciudad que te ha acogido, lo mínimo que puedes hacer es aprender un poco de su cultura”. Al interlocutor, que afirmaba no sentirse “acogido” por no haber encontrado trabajo, le replicó: “Eso no significa acoger, tú elegiste vivir aquí”.
Para Cassinelli, mudarse implica adaptarse y, de haber querido una realidad distinta, esa persona podría haber optado por Madrid, Sevilla u otra ciudad española. “Lo veo clarísimo: si te vas a otro país o ciudad, te adaptas. Aprender otro idioma no te resta, te suma”, subraya.
UNA OPORTUNIDAD, NO UNA IMPOSICIÓN
La joven peruana insiste en que hablar catalán le ha ayudado a integrarse y a sentirse más en casa, al mismo tiempo que ha notado el reconocimiento de los propios vecinos. “Me sorprende que haya gente que lo vea como una obligación cuando en realidad es una oportunidad”, añade.
El vídeo ha desatado un intenso debate en redes: desde quienes aplauden su visión por considerar que fomenta el respeto y la convivencia, hasta quienes critican que aprender catalán sea un requisito para integrarse. En cualquier caso, la reflexión de Cassinelli ha puesto sobre la mesa un asunto recurrente en la sociedad catalana: el equilibrio entre la lengua, la cultura local y la integración de quienes llegan de fuera.

