Es la tercera generación de una familia de orfebres y modernizaron la imagen de la Virgen del Pilar

Fernando Piró tiene su tienda taller en la calle Rufas
Fernando Piró tiene su tienda taller en la calle Rufas

En un mundo en el que las ciudades se parecen cada día más ante la presencia avasalladora de franquicias y grandes cadenas, parece que apenas queda lugar para pequeñas tiendas o para propuestas de artesanía. Pero a nada que busquemos, en las calles de Zaragoza hay múltiples propuestas que demuestran que todavía hay espacio para el pequeño comercio y para la artesanía, y que hacen que la capital aragonesa tenga personalidad propia. 

En la calle Rufas 21, enfrente de la recién inaugurada galería de arte de Olga Julián, abre sus puertas desde hace hace cinco años la tienda taller de Fernando Piró. Este artesano, tercera generación de una familia de orfebres, lleva 20 años de profesión en Zaragoza. 

UN ORFEBRE DE TRADICIÓN FAMILIAR

"Llevo con mi negocio en Zaragoza desde hace más de 25 años, aunque mi pasión por la orfebrería viene de mucho antes. Provengo de una familia valenciana de tradición orfebre. Mi familia es valenciana, y mi abuelo aprendió allí el oficio, estuvo ejerciendo incluso durante la Guerra Civil, escondido. Ahora se cumplirán 100 años desde  desde que abrió su taller", explica Fernando a HOY ARAGÓN

El orfebre, en la fachada de su tienda taller
El orfebre, en la fachada de su tienda taller

Tras su abuelo, los hijos aprendieron el oficio y siguieron con la tradición. Al igual que el propio Fernando, quien vino a vivir a Zaragoza al enamorarse de su mujer. "Hace 25 años que abrí el taller en Zaragoza. Comencé haciendo arreglos de restauración y platería, que es lo que siempre ha hecho mi familia. Y luego me orienté hacia el diseño y la joyería".

Tras tener varias ubicaciones en distintos puntos de la ciudad, como Puerta Cinegia o la calle Costa, hace cinco años abrió su tienda taller en la calle Rufas, la calle peatonal que comunica el Coso con San Miguel. En esta vía, Fernando abrió "un concepto de tienda taller, algo novedoso en Zaragoza. Los clientes pueden verme trabajando mientras pasan por la calle". 

Dentro de su taller, Piró hace restauración, arreglos de joyas tradicionales, piezas de carácter religioso... "Trabajo la orfebrería y la platería, pero lo que más vendo son mis diseños de joyería en oro y plata. Hay mucho trabajo de personalización de joyas, arreglo de joyas de toda la vida, mucho trabajo de alianzas. Mi cliente tipo es aquel que quiere algo que se sale de lo normal,  que buscan una pieza única. Mi trabajo es llevar la personalización al máximo,  para esos clientes que buscan una pieza única".

Al margen de las piezas personalizadas que le piden los clientes, este orfebre también hace piezas para escaparate. Salvo en las colecciones de la Virgen del Pilar suele hacer series cortas o muy cortas, de cinco o diez piezas de collares, pendientes o anillos. "Lo normal es trabajar en plata, también me gusta mucho trabajar en perla natural cultivada, con piedras naturales, con gema, pero dándole siempre un giro a mi estilo. Hago series cortas o muy cortas, de 5 o 10 piezas, en collares, pendientes, anillos". 

Además de sus piezas propias, también hace colaboraciones con artesanos amigos, como Ángel Vilella, de Roc Cerámica, o una colección cápsula con Pedro Andreu, el batería de Héroes del Silencio. También ha trabajado para la Fundación Ibercaja, para Industrias Químicas del Ebro, para el Patio de la Infanta, el Museo de Goya o para Viñas del Verano, para quien hizo una colección limitada de 250 colgantes con motivo de la cosecha de Gewürztraminer de 2018. 

EL ORFEBRE DE LA MEDALLITA DE LA HISPANIDAD

Piró fue pionero a la hora de modernizar la imagen de la Virgen del Pilar en joyería
Piró fue pionero a la hora de modernizar la imagen de la Virgen del Pilar en joyería

Si hay una pieza que ha marcado la carrera de Fernando Piró como orfebre, esa ha sido la medalla de la Hispanidad. De hecho, fue pionero en modernizar la imagen de la Virgen del Pilar en el mundo de la joyería y el diseño. Esta medalla la creó en el año 2008, en un momento en el que todavía nadie se había atrevido a reinterpretar y modernizar este símbolo de Zaragoza. 

"En los albores de la Expo, no paraba de darle vueltas a realizar un trabajo con la imagen de la Virgen del Pilar, pero era un tema que no me atrevía a tocar. Hasta ese momento, el icono de la Virgen no se había trabajado de una forma moderna, apenas había nada. Y yo la verdad es que llevaba tiempo dándole vueltas a cómo hacerlo, porque además, me daba mucho respeto", prosigue Piró.

La medalla de la Hispanidad, que así es como Piró llamó a su creación, surgió tras muchos paseos por la plaza del Pilar. "Fue el entorno, y la propia arquitectura, la que me dieron la respuesta, en torno al concepto de presencia/ausencia de material. Así cree esta pieza que es una especie de marco donde aparece España e Hispanoamérica, y donde el hueco que forma la Virgen une ambos mundos".

La pieza creo tendencia en aquel momento, "hasta el punto de que hay mucho clientes que me llaman el orfebre de la medallica. Y eso me provoca mucho orgullo", concluye. 

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