Paula Álvarez, la violinista que dejó la música, abrió Nati Natillas y ahora tiene una consultoría para hostelería

Paula Álvarez vivía en Francia como violinista profesional. Y tras dar un giro inesperado a su vida, descubrió su pasión por la hostelería 
Paula Álvarez, co fundadora de Nati Natillas
Paula Álvarez, co fundadora de Nati Natillas

Uno nunca sabe por los derroteros que te va a llevar la vida... Estudias una cosa, piensas que tienes el camino marcado, la vida te va bien... Y de repente, te das cuenta de que eso no te hace feliz y decides cambiar el camino para emprender un nuevo rumbo.

Lo vimos hace unos días con Pilar Cinca, la ingeniera que dejó su carrera para ser interiorista, y hoy lo vamos a ver también con Paula Álvarez, una de las socias de Nati Natillas, y creadora de Empresaria con mandil, una consultoría para asesorar a empresarios hosteleros. 

UNA VIDA EN FRANCIA COMO VIOLINISTA

Paula, que en la actualidad tiene Nati Natillas junto a su socio Javier Lumbreras, viene del mundo musical. De hecho estudió violín en Zaragoza siguiendo las enseñanzas de la escuela rusa, y hace 10 años, vivía en Francia donde tocaba el violín de forma profesional en orquestas de Francia, Alemania y Países Bajos. como la Orquestra Nacional de Holanda. 

"En esa época, empecé a conocer los entresijos del mundo profesional de la música. Era un mundo muy competitivo, de muchas envidias, mucha presión... Entonces me di cuenta de que no era la vida que yo quería, que no era feliz con lo que estaba viendo, así que decidí cambia de vida, y volví a Zaragoza a estudiar enfermería, explica Paula a HOY ARAGÓN.

A la par que estudiaba enfermería, Paula comenzó a trabajar en McDonald' para pagarse la carrera. Y ahí, en esa cadena de hamburgueserías americana, fue cuando empezaron a cambiarle los esquemas mentarles y a labrarse el camino que ha desembocado en su vida actual.

"Puede parecer raro, pero siempre explico que trabajar en McDonald's me ha aportado muchísimo. Ese mundo me flipó, porque aprendí cosas muy positivas para cualquier negocio de hostelería, desde sistemas, control, estandarización, cultura corporativa... Esa mochila de vida, junto a la parte de mi carrera como violinista, ha enriquecido mucho mi vida"

Tras McDonald's, y mientras seguía estudiando enfermería, Paula siguió trabajando en cafeterías como Matisse o Doña Hipólita , en Mondo Café. A la par, comenzó a formarse en distintas áreas de la hostelería, desde técnico superior en gestión de establecimientos hosteleros y restauración al máster en emprendimiento y gestión de restauración, además de formarse en marketing, branding...

Ya en esos momentos, Paula pensaba en acabar la carrera en enfermería, y abrir su propio local de hostelería años después. "Fueron momentos duros. de mucho esfuerzo y sacrificio personal al compatibilizar trabajo, los estudios de enfermería y la formación en hostelería. Pero estudiar de niña violín con la escuela rusa me inculcó una capacidad de esfuerzo y sacrificio, que me ayudaron mucho en las primeras fases de emprendimiento".

LA LLEGADA DEL NATI NATILLAS

Antes de acabar la carrera, en 2021, y cuando aún coleaban la secuelas de la Covid, vio el momento de emprender. "Me asocié con Javier Lumbreras, y abrimos el Nati Natillas en Valdespartera. Al año siguiente abrimos la línea de desayunos a domicilio, Ángela María. Fueron momentos muy bonitos, de vivir cosas alucinantes al poder cumplir un sueño", prosigue Paula. Pero también fueron momentos de mucho trabajo, con jornadas y semanas interminables. 

Esa vida de trabajo sin descanso casi le lleva a abandonar justo cuando Nati Natillas estaba en la cresta de la ola. "Todo emprendimiento conlleva una implicación altísima, muchas horas de trabajo, renunciar a muchas cosas... Y puedes estar así un tiempo, pero hay que poner punto y final a esa carrera de la rata, donde solo comes, duermes y trabajas. Si no estás bien, tu negocio tampoco lo estás. Hay que saber poner limites, porque se te come el día a día y no puedes planificar ni mirar más allá para mejorar".

Nati Natillas se ha convertido en una referencia para tomar el brunch / N.N
Nati Natillas se ha convertido en una referencia para tomar el brunch / N.N

En ese momento, Paula sentía que había dejado de ser una esclava del violín para ser esclava de la cafetería. Así que junto a su socio, decidió darle un giro al negocio, pese a las dificultades. Y la solución se le apareció de repente mientras estaba haciendo una de las últimas prácticas de la carrera de enfermería. 

"Una de esas noches de prácticas, se pusieron mal tres pacientes, y en el hospital había poco personal.  En un momento, entró en un paciente en parada, y hasta que llegaron los médicos solventé la situación como pude. Tras el susto, recapacité: si he podido salvar la situación siendo una cría sin casi práctica gracias a los protocolos… esto también podría pasar en hostelería".

Fue entonces cuando comenzó a investigar y estudiar para ver la hostelería tal y como la vería un empresario de otro sector.  "Sabía mucho de gestión financiera y empresarial, pero esa parte de sistemas, de estandarización, de cultura corporativa, de saber delegar, de cómo formar y empoderar a mi equipo para que fueran autónomos y no tuviera que pasar todo por nosotros… Estas cosas me faltaban, y era el click que necesitábamos para dar la vuelta al negocio y poder disfrutar de Nati Natillas. Y al final, lo conseguimos".

EMPRESARIA CON MANDIL

De esta forma nació "Empresaria con mandil" , su proyecto personal con el que busca ayudar a los hosteleros a profesionalizar y el sector y a vivir mejor. Para dar forma a esta idea, Paula contó con la ayuda de Jano Cabello.  Desde su faceta de consultora, Paula quiere mostrar el camino a los hosteleros con el fin de que puedan llevar su negocio como los empresarios que son. "El 80% de los clientes que acuden a mí no tienen cuenta de explotación, no saben en qué se gasta el dinero..."

Para Paula, la hostelería es muy esclava si te dejas arrastrar, pero si tomas otro camino, se puede ser feliz y disfrutar de la vida. Para conseguirlo, "es importante adaptarse, innovar, y actuar como los empresarios que somos. Es importante dignificar la profesión de hostelero, porque muchos se consideran empresarios de segunda, y eso es un error". 

Dentro de ese proceso, y tras el Nati Natillas de Valdespartera, y de forma paralela a Empresaria con mandil, Paula y su socio Javier inauguraron el año pasado su segundo local, esta vez, en la avenida de César Augusto. "Inauguramos este local para seguir creciendo y poder desarrollar un concepto de brunch que creemos que es innovador, y como parte de un proceso de expansión.  Nos quedan muchos años por delante, y quien sabe dónde abriremos un nuevo local", concluye Paula. 

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