La multa que tiene que pagar una pareja por tener sexo en un avión volviendo de Tenerife

Varios pasajeros alertaron a la tripulación de cabina por el escándalo sexual en pleno avión.

Lo que debía ser un tranquilo viaje de regreso a casa tras unas vacaciones en Tenerife terminó en un escándalo para Bradley Smith y Antonia Sullivan, una pareja británica que fue expulsada de un vuelo de EasyJet después de ser sorprendida manteniendo relaciones sexuales durante el trayecto.

El incidente ocurrió en un vuelo matutino con destino a Bristol, con salida desde España a las 7:00 horas, y ante un avión repleto de pasajeros. Según relató la fiscal Maree Doyle ante el tribunal de magistrados de Bristol, la pareja ocupaba los asientos 16A y 16B, donde comenzó a protagonizar una conducta claramente inapropiada poco después del despegue.

Varios pasajeros alertaron a la tripulación de cabina, incluyendo al hombre que viajaba en el asiento 16C, junto a la pareja. “Podía ver perfectamente lo que estaba pasando”, declaró. Una mujer y su hija adolescente también fueron testigos directos del comportamiento de Smith y Sullivan.

A pesar de que Antonia Sullivan intentó minimizar el incidente, asegurando que solo estaba "frotando la pierna" de su pareja, los testigos ofrecieron versiones muy distintas. La tripulación actuó con rapidez, y a su llegada a Reino Unido, la pareja fue escoltada fuera del avión por agentes de policía, junto a un gerente de EasyJet.

El suceso provocó un notable revuelo entre los pasajeros y ha tenido repercusiones legales importantes para ambos implicados.

Condenados por ultrajar la decencia pública

Bradley Smith y Antonia Sullivan se declararon culpables del delito de ultraje a la decencia pública, una figura legal que contempla actos sexuales cometidos en espacios públicos o de gran concurrencia.

Las sanciones impuestas reflejan la seriedad del caso:

  • Bradley Smith deberá cumplir 300 horas de trabajo comunitario.

  • Antonia Sullivan ha sido condenada a 270 horas de trabajo comunitario.

  • Ambos tendrán que compensar económicamente con 100 libras a cada uno de los tres testigos que denunciaron los hechos.

El tribunal subrayó que se trató de un comportamiento que atentó contra la tranquilidad y la privacidad del resto de pasajeros, especialmente por la presencia de menores en la zona donde ocurrió el incidente.

Este caso ha generado un amplio debate en Reino Unido sobre la necesidad de mantener comportamientos adecuados en espacios comunes, especialmente en un entorno como el de un avión, donde la convivencia y el respeto mutuo son fundamentales.

EasyJet, por su parte, ha reiterado su compromiso con la seguridad y el bienestar de todos sus pasajeros, y ha agradecido la rápida actuación del personal de cabina y de las autoridades tras el aterrizaje.

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