La persona con más suerte: tenía mesa siempre sin reserva en el Bulli de Ferran Adriá

A pesar de la exclusividad y el éxito arrollador de El Bulli, el restaurante de Ferran Adrià que se convirtió en un referente mundial, había una persona que nunca necesitaba hacer reserva para disfrutar de una comida: Johan Cruyff, el legendario futbolista.

La persona con más suerte: tenía mesa siempre sin reserva en el Bulli de Ferran Adriá
La persona con más suerte: tenía mesa siempre sin reserva en el Bulli de Ferran Adriá

Cuando hablamos de El Bulli, hablamos de uno de los restaurantes más famosos del mundo, un templo gastronómico que marcó una era en la cocina y cuya fama era tal que conseguir una mesa se convirtió en todo un desafío. Las reservas eran necesarias con meses de antelación, e incluso entonces, la demanda superaba con creces la oferta. Con 2 millones de personas buscando una mesa, las expectativas de lograr un hueco eran mínimas, y quienes lograban hacerlo sabían que esa experiencia estaba llena de magia y exclusividad.

Sin embargo, había una sola persona en el mundo que podía acceder a El Bulli en cualquier momento y sin necesidad de reserva, y esa persona no era un miembro de la familia de Ferran Adrià ni un conocido del chef, sino nada menos que Johan Cruyff.

UN GESTO DE ADMIRACIÓN

Ferran Adrià ha reconocido en varias ocasiones su admiración por Cruyff, considerándolo no solo un futbolista de élite, sino también un líder revolucionario en el mundo del fútbol. En una entrevista posterior para ABC, Adrià comentó: "El único que siempre tenía mesa, seguro, era Cruyff. Le admiraba mucho. Es el Steve Jobs del fútbol. El único que ha sido grande jugando y entrenando. Y cambió el fútbol". Para Adrià, Cruyff no solo fue un ícono deportivo, sino también alguien que dejó una huella profunda tanto en el campo de fútbol como en su vida personal.

UNA DEMANDA ENORME Y UNA EXCEPCIÓN ÚNICA

La exclusiva relación entre el restaurante y Cruyff fue más que un simple gesto de amistad; representaba también el respeto y la admiración mutua entre dos figuras destacadas, cada una en su ámbito. Mientras que El Bulli estaba reservado para miles de comensales que luchaban por una mesa, Cruyff no necesitaba pasar por el proceso de reserva. Sin embargo, Adrià aclaró que, aunque el restaurante recibía a personalidades de renombre, El Bulli no era un restaurante para famosos. Según el chef, "Los famosos no reservan con un año de antelación", subrayando que lo que realmente importaba era la experiencia gastronómica, más allá de la fama de los comensales.

LA ADICCIÓN CULÉ DE FERRAN ADRIÀ

La relación de Ferran Adrià con el fútbol, y en especial con el FC Barcelona, también tuvo un papel importante en este privilegio otorgado a Cruyff. Adrià es un apasionado seguidor culé y su amor por el Barça fue tal que incluso rechazó abrir un restaurante en el Santiago Bernabéu, el estadio del eterno rival, al confesar que "siendo culé, no me resultaba fácil".

Cruyff, que falleció en 2016, fue sin duda uno de los futbolistas más importantes de su generación, y su legado no solo permanece en la memoria de los aficionados al fútbol, sino también en la vida de quienes le conocieron, como Ferran Adrià. La relación entre ambos, marcada por la admiración y el respeto, sigue siendo una historia única dentro del mundo de la gastronomía y el deporte.

Comentarios