El pueblo de Teruel que Felipe González condenó al abandono: perdió al 87% de su gente
Enclavado en la comarca del Jiloca, Ojos Negros fue testigo de un esplendor económico gracias a la Compañía Minera de Sierra Menera (CMSM). Fundada en 1900 por empresarios vascos, esta empresa se dedicó a la extracción de hierro, llegando a controlar el 10% de la producción nacional en sus mejores años.
La CMSM no solo explotó los yacimientos locales, sino que también construyó un ferrocarril de 204 kilómetros que conectaba Ojos Negros con Sagunto, facilitando la exportación del mineral. Además, promovió infraestructuras como viviendas para empleados, un hotel, un cine y un casino, mejorando la calidad de vida en la zona.
IMPACTO DE LA RECONVERSIÓN INDUSTRIAL EN OJOS NEGROS
La década de 1980 trajo consigo la reconversión industrial en España, afectando gravemente a regiones dependientes de sectores específicos. El cierre de Altos Hornos del Mediterráneo y la crisis siderúrgica global precipitaron el cese de actividades de la CMSM en 1986.
Esta situación desencadenó una crisis demográfica en Ojos Negros, que pasó de 1.029 habitantes en 1981 a 406 en la actualidad, según datos del Instituto Nacional de Estadística.
ESFUERZOS POR REVITALIZAR LA REGIÓN
A pesar del declive, se han implementado iniciativas para revitalizar la zona. La transformación del antiguo trazado ferroviario de la CMSM en la Vía Verde de Ojos Negros es un ejemplo destacado. Este recorrido, que une Teruel con Sagunto, se ha convertido en una ruta turística para ciclistas y senderistas, ofreciendo una nueva vida al patrimonio industrial de la región.
El alcalde de Ojos Negros, Rafael Esteban, ha expresado su preocupación por la falta de atención al municipio y la necesidad de atraer nuevos proyectos industriales que frenen la despoblación. La centralización de servicios en localidades vecinas ha contribuido al aislamiento de pueblos como Ojos Negros, que requieren inversiones y políticas específicas para su revitalización.

