¿Por qué se han soltado 200.000 insectos por todas las calles de Zaragoza?
Cada vez son más ciudades que buscan soluciones sostenibles para afrontar los retos medioambientales y Zaragoza ha dado un paso en la dirección de la ecología urbana. La capital aragonesa está llevando a cabo desde hace varios años una estrategia de control biológico basada en la suelta masiva de insectos beneficiosos en sus parques y jardines.
Pero, ¿cuál es el objetivo de esta estrategia? Combatir plagas de forma natural, sin recurrir a pesticidas ni productos químicos agresivos. En esta ocasión, la intervención ha alcanzado la cifra de 200.000 ejemplares que han sido liberados por toda la ciudad.
El Ayuntamiento de Zaragoza, a través del Servicio de Parques y Jardines, utiliza el control biológico como método alternativo y respetuoso con el medio ambiente para proteger el arbolado urbano. Este sistema consiste en la suelta controlada de insectos depredadores que actúan como aliados naturales frente a plagas comunes como los pulgones. Este 2025, la ciudad ha reforzado su compromiso con esta técnica, incrementando en casi un 42% el número de insectos liberados respecto al año anterior (pasando de 141.000 a 200.000 ejemplares).
Entre las especies utilizadas en esta campaña se encuentran Adalia bipunctata (más conocida como la mariquita de dos puntos), la Crisoperla carnea, un voraz depredador de pulgones, y el Aphidius colemani, una avispa parásita que también contribuye al control de plagas. Todos ellos actúan de forma selectiva sobre las especies invasoras, sin alterar el equilibrio del ecosistema ni afectar negativamente a otras formas de vida urbana.
La liberación de estos insectos se ha llevado a cabo en árboles y arbustos de todos los distritos de la ciudad, así como en distintos barrios rurales. Según explican desde el Ayuntamiento, su eficacia es especialmente visible en especies vegetales como arces, perales, rosales de Siria, catalpas y tilos, con ejemplares en el Paseo Independencia.
Tatiana Gaudes, consejera de Medio Ambiente y Movilidad, ha subrayado el carácter respetuoso de esta técnica con el entorno urbano y la salud de los ciudadanos: "Es la propia naturaleza la que nos ayuda a mantener el equilibrio, sin necesidad de aplicar productos químicos".
Además del refuerzo en la suelta de insectos, el Ayuntamiento también ha implementado otras medidas para fomentar la biodiversidad urbana. Entre ellas, destacan la creación de zonas refugio para insectos, la siembra de alcorques floridos (que este año suman 1.700 m²) y la habilitación de espacios naturalizados donde se permite la floración silvestre antes de realizar labores de siega. Estas últimas abarcan alrededor de 14.400 m², especialmente en zonas como el entorno del Corredor Verde.


