Está a 45 km de Zaragoza, pasa el camino de Santiago y puedes ver un museo único en España
A solo 45 km de Zaragoza, este pueblo sorprende con historia romana, el paso del Camino de Santiago y un museo único en España donde se conservan momias reales del siglo XVIII.
A tan solo 45 kilómetros de Zaragoza, en plena Ribera Baja del Ebro, se encuentra Quinto de Ebro, un municipio con una historia milenaria, un patrimonio singular y un atractivo que lo convierte en una escapada perfecta para los amantes de la cultura y la historia.
Un pueblo con raíces romanas
El nombre de Quinto proviene del latín quintus, que significa “quinto”, y hace referencia al quinto miliario de la antigua vía romana que unía Celsa con Caesaraugusta, la actual Zaragoza. Se cree que en aquel punto existía una mutatio, una estación de relevo de caballos y descanso para los viajeros, que dio origen al primer asentamiento estable en la zona.
A lo largo de la Edad Media, Quinto fue un lugar de convivencia entre cristianos, musulmanes y judíos, y con el paso del tiempo se convirtió en tierra de señoríos y escenario de disputas por el control del valle del Ebro. Siglos después, durante la Guerra Civil Española, el municipio sufrió directamente los combates del Frente de Aragón, un episodio que dejó una profunda huella en su paisaje y en la memoria colectiva.
El primer museo de momias de España
Si hay algo que hace único a Quinto, es el Museo de las Momias, un espacio singular e impresionante ubicado en la antigua iglesia fortificada de El Piquete, del siglo XV. En su interior se conservan una quincena de cuerpos momificados de forma natural, fechados entre los siglos XVIII y XIX.
Estas momias, descubiertas durante unas obras de restauración, se mantienen en un excelente estado de conservación y ofrecen una perspectiva fascinante sobre la vida y las costumbres funerarias de la época. El museo, pionero en España, combina ciencia, historia y patrimonio, y se ha convertido en un referente cultural que atrae a visitantes de todo el país.
En la ruta del Camino de Santiago del Ebro
Además de su singular museo, Quinto forma parte del Camino de Santiago del Ebro, una de las rutas jacobeas menos conocidas pero más paisajísticas, que atraviesa el valle siguiendo el curso del río. Muchos peregrinos y senderistas hacen parada en la localidad para descansar y conocer su patrimonio histórico, disfrutando del paisaje agrícola y de la hospitalidad de sus habitantes.
El entorno natural es otro de sus grandes atractivos. El río Ebro, las huertas tradicionales y las vistas desde los arcos medievales de San Miguel, San Antón o San Roque conforman una estampa de gran belleza y autenticidad, muy distinta a la del entorno urbano zaragozano.
Una escapada con historia y encanto
Visitar Quinto de Ebro es viajar por el tiempo: desde sus raíces romanas hasta los ecos de la Guerra Civil, pasando por su monumental iglesia mudéjar, sus casas de ladrillo tradicional y, por supuesto, su museo único en España.
Por su proximidad a Zaragoza, es una excursión perfecta para un día o una escapada de fin de semana, ideal para quienes buscan descubrir rincones auténticos con identidad, historia y un encanto que sorprende al visitante.

