Estos son los 5 municipios de Zaragoza que más población han perdido desde el año 2000
La provincia de Zaragoza refleja a la perfección dos realidades muy distintas: el fuerte crecimiento de los municipios del área metropolitana de la capital y la sangría demográfica que afecta a muchos pueblos del entorno rural. Según las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre el año 2000 y 2024 hay municipios que han llegado a perder entre un 20% y un 30% de sus habitantes, un fenómeno que se repite en buena parte del Aragón más despoblado.
Los datos permiten trazar un mapa claro: la despoblación golpea especialmente a comarcas con tradición agrícola, con economías locales en retroceso y con pocas oportunidades para los jóvenes. Mientras tanto, Zaragoza capital y su entorno inmediato concentran el dinamismo poblacional.
1. Illueca
El municipio que más población ha perdido en números absolutos es Illueca, en la comarca del Aranda. Situado a unos 90 kilómetros de Zaragoza, en pleno valle del río Aranda, Illueca es conocido por su castillo-palacio del Papa Luna y por su pasado como motor de la industria del calzado.
En el año 2000 tenía 3.295 habitantes; en 2024 son 2.727. Esto supone una pérdida de 568 vecinos, un 17% menos. El declive industrial y la falta de relevo generacional explican buena parte de esta bajada.
2. Brea de Aragón
Muy cerca de Illueca se encuentra Brea de Aragón, otro de los municipios castigados por la pérdida de habitantes. En el año 2000 contaba con 2.009 vecinos y hoy apenas suma 1.506, es decir, 503 menos (−25%).
La localidad, que llegó a ser un referente en la fabricación de calzado, ha visto cómo el cierre de fábricas y talleres ha reducido el empleo, empujando a muchos jóvenes a emigrar a Zaragoza o a otras ciudades.
3. Morata de Jalón
En la comarca de Valdejalón, a medio camino entre Zaragoza y Calatayud, se ubica Morata de Jalón. Su población ha pasado de 1.540 habitantes en 2000 a 1.082 en 2024, lo que supone una caída del 29,7%.
Pese a su buena comunicación por carretera y tren, el municipio ha sufrido un envejecimiento acusado y la marcha de jóvenes hacia núcleos urbanos más grandes.
4. Sádaba
Más al norte, en la comarca de las Cinco Villas, se encuentra Sádaba, una villa histórica dominada por su imponente castillo medieval. En el año 2000 contaba con 1.666 habitantes; en 2024 son 1.258, lo que significa 408 vecinos menos, un retroceso del 24%.
La localidad, a 100 kilómetros de Zaragoza, arrastra las mismas dificultades que otros pueblos cincovilleses: pérdida de actividad agrícola y escasas oportunidades para fijar población joven.
5. Biota
El caso más extremo en términos relativos lo encontramos en Biota, también en las Cinco Villas. Este municipio ha pasado de 1.222 habitantes en 2000 a solo 840 en 2024. Ha perdido 382 vecinos, lo que supone una reducción del 31,2% de su población.
Se trata de un ejemplo claro de la desertización demográfica que afecta a los municipios de la zona, muchos de ellos con menos de 1.000 habitantes.
Un mapa desigual
Estos cinco municipios son solo la punta del iceberg de un problema estructural. La despoblación se concentra en áreas rurales con menor dinamismo económico, mientras que las zonas más cercanas a Zaragoza experimentan un crecimiento sostenido. De hecho, en paralelo al retroceso de pueblos como Illueca, Brea o Sádaba, localidades metropolitanas como Cuarte de Huerva, María de Huerva o Utebo han multiplicado sus habitantes en las últimas dos décadas.
El fenómeno refleja una tendencia clara: la provincia se vacía en la periferia rural mientras se densifica en torno a la capital.