Alarma en la línea de la alta velocidad: detectan una fisura en la vía entre Madrid y Barcelona
El Ministerio de Transportes ha aplicado una limitación de velocidad temporal a 80 kilómetros por hora aunque ha insistido en que este hecho "no pone en peligro la circulación".
Una nueva incidencia en la infraestructura ferroviaria ha vuelto a encender las alertas en la red de Alta Velocidad. Adif detectó en la noche de este lunes una rotura en un tramo de la línea AVE que conecta Madrid y Barcelona, apenas una semana después del grave accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba).
El desperfecto se localizó en el punto kilométrico 490,129, en las inmediaciones de L’Espluga de Francolí (Tarragona), a algo más de 100 kilómetros de la estación de Barcelona-Sants. Según ha confirmado el gestor público de infraestructuras, se trataba de una fisura en el carril, lo que obligó a activar de forma inmediata los protocolos de seguridad.
Como medida preventiva, Adif estableció un límite temporal de velocidad de 110 kilómetros por hora en el tramo afectado mientras los equipos técnicos intervenían sobre la vía. La reparación se ejecutó durante la noche y la incidencia quedó solventada, aunque se mantienen restricciones adicionales de velocidad en puntos próximos como medida de precaución.
La actuación consistió en un embridamiento del raíl, un procedimiento habitual que permite reforzar el carril mediante una pieza metálica que une las zonas dañadas, garantizando la continuidad de la vía sin necesidad de sustituir de forma inmediata todo el tramo.
Antes de que se completara la reparación, varios trenes de distintas operadoras circularon por la zona, y algunos maquinistas detectaron un golpe anómalo al paso por el punto afectado. Estos avisos fueron comunicados a los centros de control, lo que permitió localizar con precisión la fisura.
Como consecuencia, las unidades que atravesaron el tramo están siendo sometidas a revisiones técnicas, con el objetivo de descartar posibles daños y certificar que pueden continuar prestando servicio con normalidad.
Desde Adif subrayan que los avisos de los conductores forman parte de los sistemas habituales de control y que, ante cualquier indicio de riesgo, se actúa de inmediato para garantizar la seguridad de la circulación ferroviaria. La nueva incidencia vuelve a situar el foco sobre el estado de la red, en un contexto especialmente sensible tras el siniestro ocurrido la pasada semana en Córdoba.


