Así avanzan las obras que mejorarán la circulación en Miralbueno

El Ayuntamiento de Zaragoza avanza en la urbanización de un vial de 105 metros que unirá dos calles del distrito.

Obras en Miralbueno. /AZ
Obras en Miralbueno. /AZ

El distrito de Miralbueno en Zaragoza ya comienza a notar cambios visibles en su movilidad gracias a las obras que conectarán las calles Ibón de Astún y Rallo Lahoz. El proyecto, adjudicado a Áridos y Excavaciones Carmelo Lobera por 688.974 euros —con un ahorro de más de 167.000 euros respecto al precio base—, comenzó en diciembre y tiene un plazo de ejecución de seis meses.

Actualmente, ambas calles permanecen desconectadas debido a una parcela privada que impedía la continuidad de los viales. Tras la expropiación y demolición de las edificaciones existentes en junio de 2024, el Ayuntamiento ha podido impulsar esta urbanización de 2.285 m² y 105 metros de longitud, que mejorará sustancialmente la circulación entre la parte norte de Valdefierro y la zona este de Miralbueno.

"Las obras se financiarán en gran medida con la partida que al respecto se ha reservado en el proyecto de presupuestos de este 2026", ha explicado el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, quien ha recordado que "las cuentas municipales de este año recogen casi 26 millones de euros para la transformación de calles en nuestros barrios", por lo que ha abogado por la "responsabilidad" de los grupos municipales para evitar "movimientos de puro interés partidista que bloqueen las inversiones que afectan directamente a la mejora de nuestros barrios".

El Ayuntamiento de Zaragoza finalizó en junio de 2024 los trámites para la expropiación, ocupación y pago de los terrenos, con lo que así se pudo impulsar este proyecto de urbanización. En el terreno expropiado existía una edificación destinada a vivienda y dos almacenes en la calle Enrique Val 39, cuyos trabajos de demolición ya se ejecutaron antes del comienzo de las obras del nuevo vial.

Se trata de una superficie de trabajo de 2.285 metros cuadrados y 105 metros de longitud, con un ancho variable de entre 18 y 23 metros entre alineaciones. El objetivo de las obras es conectar las calles para mejorar la movilidad de vehículos y peatones, e instalar los servicios municipales.

En concreto, "los trabajos se centran en urbanizar el tramo de conexión, con unas aceras de ancho variable comprendidas entre 2,70 y 7,50 metros y una calzada con un carril de circulación para cada sentido con una anchura total de 7 metros", ha indicado Víctor Serrano.

Se crearán sendas bandas de estacionamiento de una anchura de 2,20 metros junto a las aceras y se incluirán alcorques con plantación de árboles en la zona norte, en concreto serán melia azedarach, es decir cinamomos. Respecto a la red de abastecimiento, "se dará continuidad a los tramos existentes a ambos lados de la zona a urbanizar y se creará una nueva red de saneamiento para recogida de vertidos de la calle de Pedro Ruimonte y que desagua en el colector existente en la calle de Enrique del Val", ha añadido el consejero.

En cuanto a la instalación de alumbrado público se van a colocar columnas de 6 metros de altura con disposición bilateral tresbolillo.

Esta conexión será clave para vecinos, escolares y conductores, especialmente los que acuden al CPI Río Sena, principal centro educativo del barrio, y permitirá un tránsito más seguro y fluido para peatones y vehículos.

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