El prometido hospital de Miralbueno se queda en nada: Ribera Salud cancela el proyecto

La cancelación del proyecto en Zaragoza llega en plena crisis del grupo valenciano por las prácticas denunciadas en el Hospital de Torrejón de Ardoz.
El proyecto HC Miralbueno.
El proyecto HC Miralbueno./ HC

El proyecto para levantar un gran hospital privado en la entrada del barrio de Miralbueno queda definitivamente descartado. Así lo confirman a HOY ARAGÓN fuentes conocedoras de la operación, que aseguran que el proyecto se ha paralizado cuando se cumple un año de la promesa de construir un centro sanitario en el barrio de Miralbueno.

En un inicio, la intención de promover un hospital en Miralbueno llegó de la mano del grupo aragonés Hernán Cortes (HC), que tras ser comprado por la compañía valenciana Ribera Salud, se insistió en que los planes trazados se mantenían y que el proyecto del hospital en Miralbueno seguiría su curso.

Sin embargo, la entrada en el capital de Ribera Salud de varios fondos de inversión y cambios en su estructura accionarial ha terminado por cerrar el proyecto hospitalario para Zaragoza. El control total de la empresa francesa Vivalto Santé en el accionariado de Ribera Salud, que ahora controla el grupo sanitario español, líder en gestión de hospitales públicos y privados en España y otros países, ha sido el desencadenante de esta decisión. Zaragoza no entra en sus planes de expansión.

La decisión pone fin a una iniciativa que había generado una gran expectación, tanto por la envergadura del complejo como por su ubicación estratégica en uno de los barrios con mayor crecimiento demográfico de Zaragoza.

La dimisión del proyecto de Miralbueno no llega en un buen momento para Ribera Salud: su gestión en el Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz vive una gran crisis. En las últimas semanas han salido a la luz grabaciones atribuidas al consejero delegado del grupo, en las que se indican instrucciones para aumentar deliberadamente las listas de espera y priorizar aquellos procesos "rentables" frente a otros, lo que podría implicar la selección de pacientes según su coste, más que su necesidad asistencial.

Un año de expectativas en Zaragoza

En diciembre de 2024, Ribera Salud anunciaba su entrada en el mercado aragonés tras hacerse con la mayoría del accionariado de HC, el grupo médico propietario del Hospital Miraflores y dos clínicas en la capital aragonesa. La operación —fruto de meses de negociación— implicaba la adquisición del 37% de las participaciones que estaban en manos de socios financieros, así como el acuerdo simultáneo con la propia sociedad médica, dando como resultado un control cercano al 60%.

Aquella maniobra empresarial se interpretó como el impulso definitivo para el gran proyecto de HC: la construcción de un hospital a la entrada de Miralbueno, concebido para multiplicar su capacidad asistencial y dotar a la zona de un equipamiento sanitario de nueva generación.

El diseño preliminar del centro contemplaba un complejo moderno, con varias especialidades y tecnología avanzada, destinado a convertirse en uno de los referentes privados de Zaragoza. Contaba, además, con un elemento fundamental: la licencia de obras ya estaba concedida. Los plazos apuntaban a una apertura en un año y medio o, como máximo, 20 meses.

Un cambio estratégico que frena un proyecto clave

La entrada del fondo de inversión en el capital de Ribera Salud a lo largo de 2025 ha supuesto un giro en la estrategia del grupo. La compañía —con más de 9.000 profesionales y 26 años de trayectoria— gestiona actualmente 14 hospitales en territorio nacional, junto a una extensa red de policlínicas y centros de Atención Primaria en comunidades como Valencia, Madrid, Murcia, Galicia, Asturias o Extremadura.

A nivel internacional, su presencia destaca con proyectos como el hospital de Cascais (Portugal) o un centro de cirugía bariátrica en Praga. Sin embargo, la reorganización corporativa tras la entrada del nuevo fondo inversor ha llevado a reevaluar las inversiones previstas, y el hospital de Miralbueno no ha superado esa revisión interna.

Esto deja en el aire la inversión y frena el avance de una infraestructura que se consideraba clave para descongestionar el sistema sanitario privado de la ciudad y dar respuesta al crecimiento de Miralbueno, Oliver-Valdefierro y los barrios del entorno.

A día de hoy, el futuro del edificio y del proyecto queda suspendido y el actual Hospital Miraflores continuará siendo el centro de referencia del grupo HC en Zaragoza.

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