Callejón con salida en el autobús: Avanza y Comité confían en lograr un pacto sin líneas rojas
El futuro inmediato del servicio de autobús urbano en Zaragoza afronta días decisivos. Tras más de veinte meses de negociaciones infructuosas, la empresa concesionaria Avanza y el comité de trabajadores acudirán el próximo lunes 1 de septiembre a un acto de mediación convocado por el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA), en un intento por desbloquear el conflicto y evitar un otoño de paros en la capital aragonesa.
Ambas partes han trasladado a HOY ARAGÓN su confianza en alcanzar un entendimiento, aunque reconocen que las diferencias siguen sobre la mesa. El director de Avanza Zaragoza, Carlos Agulló, asegura que la compañía mantiene "la misma voluntad de siempre" para llegar a un acuerdo y destaca que "la principal diferencia con el comité sigue siendo en el ámbito económico".
Según explica, la empresa ha puesto sobre la mesa mejoras que, a su juicio, "buscan facilitar la vida de los trabajadores", pero que el comité considera insuficientes. "Los acuerdos implican hacer cesiones. Del mismo modo que ellos tendrán que rebajar expectativas, nosotros también. Los acuerdos tienen que ser intermedios, pero todavía no conocemos el punto intermedio", apunta.
Desde la otra parte, el presidente del comité de empresa, Raúl Cabeza (CCOO), admite en declaraciones a este periódico que no genera "expectativas concretas" respecto al acto de mediación del SAMA. "Todo dependerá de la disposición de la empresa a mover posiciones. Si quieren cerrar acuerdos, avanzaremos; si no, nos encontraremos en la misma situación que en ocasiones anteriores", afirma. Cabeza insiste en que la plataforma sindical "es totalmente negociable" y que no existen líneas rojas, aunque advierte que "si el tema económico queda por debajo de lo esperado, debe compensarse en otros aspectos".
El Ayuntamiento de Zaragoza, principal observador en este proceso, opta por mantener un perfil bajo. Fuentes municipales consultadas por HOY ARAGÓN señalan que "no hay nada modificado" y que el consistorio "espera que empresa y comité lleguen a un acuerdo, que es lo deseable", antes de pronunciarse sobre la convocatoria del concurso de transporte urbano. La consejera de Servicios Públicos y Movilidad permanece así a la expectativa de lo que se decida en la mesa de negociación, cuya resolución marcará el futuro inmediato del transporte urbano de la capital aragonesa.
El calendario de los trabajadores está ya fijado: el 2 de septiembre celebrarán una asamblea informativa y el 4 votarán en referéndum la propuesta que pueda salir de la mediación. En caso de no alcanzarse un acuerdo, los paros parciales arrancarán el 8 de septiembre y se prolongarán hasta final de octubre en diferentes franjas horarias, afectando a conductores, talleres, oficinas, inspección y recaudación.
El comité ha establecido un calendario escalonado. Del 8 al 3 de octubre, de lunes a viernes, de 12.30 a 13.30 y de 14.30 a 15.30 horas. Del 4 al 13 de octubre, de lunes a domingo, de 08.00 a 09.00, 12.30 a 13.30, 14.30 a 15.30 y 20.00 a 21.00 horas. Del 14 al 31 de octubre, de lunes a viernes, de 12.30 a 13.30 y 14.30 a 15.30 horas.
El próximo lunes, por tanto, será clave para medir si el “callejón” que parecía sin salida en el autobús urbano puede abrirse finalmente hacia un entendimiento.


