El Ayuntamiento de Zaragoza detecta deficiencias graves en varios edificios del Casco Histórico

El Ayuntamiento de Zaragoza ha inspeccionado ya un 25% de los edificios previstos en el plan especial para la zona de Zamoray, Pignatelli y el Casco Histórico, detectando deficiencias graves en algunos inmuebles.

El Plan de Inspección de Edificios en Zamoray-Pignatelli, en Zaragoza, ya está ejecutado al 25%
- AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA
El Ayuntamiento de Zaragoza detecta deficiencias graves en varios edificios del Casco Histórico - AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA

El Plan Especial de Inspección de Edificios puesto en marcha por el Ayuntamiento de Zaragoza en la zona de Zamoray, Pignatelli y el Casco Histórico ya ha completado un 25% de los trabajos previstos, tras visitar 68 de los 277 inmuebles incluidos. El objetivo, según explicó el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, es garantizar la seguridad y estabilidad de los edificios, eliminando situaciones de riesgo para los vecinos y viandantes.

Cuatro edificios con riesgo muy grave

Las primeras inspecciones han revelado que cuatro edificios presentan deficiencias muy graves. En tres de ellos —los situados en los números 72 y 74 de la calle Ramón Pignatelli y en el 13 de la calle Zamoray— se dictó en julio la orden de desalojo y declaración de ruina inminente. En estos casos, el Ayuntamiento ya ha ejecutado inyecciones de hormigón y apuntalamientos para asegurar la estabilidad previa a la demolición.

El cuarto caso corresponde al inmueble de Agustina de Aragón, 8, donde se ha urgido a la propiedad a reparar la cubierta hundida, revisar la fachada y las redes de saneamiento y abastecimiento, e impermeabilizar el patio interior.

Además, se han detectado otros 55 edificios con requerimientos de diversa consideración y 9 inmuebles en perfecto estado de conservación. Entre las patologías más comunes figuran problemas de humedades, oxidación de balcones, desprendimientos en fachadas, desniveles en forjados, presencia de termitas o fibrocemento, así como acumulación de enseres en zonas comunes.

Responsabilidad de los propietarios y plan de futuro

Serrano recordó que, por ley, los propietarios son los responsables de conservar y mantener sus edificios, y que la Inspección Técnica de Edificios (ITE) es obligatoria cada 50 años y posteriormente cada 10. No obstante, el Ayuntamiento decidió poner en marcha este plan específico dada la antigüedad del parque inmobiliario del barrio, la situación socioeconómica del entorno y las reiteradas peticiones vecinales.

El dispositivo municipal cuenta con un equipo de seis técnicos especializados, además de personal jurídico y administrativo, con el apoyo de la Policía Local. El plan prevé recorrer 14 áreas delimitadas hasta completar los 277 inmuebles incluidos.

Una inversión de 40 millones en la zona

El consejero de Urbanismo destacó que la degradación actual responde a décadas de abandono, y recordó que el Plan Especial de Zamoray-Pignatelli fue aprobado en 2022 para revertir la situación. Desde entonces, el Ayuntamiento ha invertido casi 40 millones de euros, de los que más de 2,2 millones se han destinado a la vía pública, 5 millones a la adquisición y expropiación de suelos, 3 millones a vivienda pública y 29 millones a proyectos de colaboración público-privada, como la residencia de Pontoneros.

“Es un camino largo en el que no hay soluciones mágicas, pero sí un compromiso firme de este Gobierno para devolver dignidad y seguridad a este barrio”, afirmó Serrano, quien también reclamó mayor implicación de otras administraciones en cuestiones sociales y de seguridad vinculadas a la zona.

Comentarios