El barrio 'pijo' donde vivió Amaral en Zaragoza: así es
El barrio que vio crecer a grandes artistas sigue siendo un referente cultural en Zaragoza, marcado por la música, el cine y la tradición.
Zaragoza es cuna de grandes talentos musicales, y uno de sus barrios ha sido testigo del crecimiento y desarrollo de algunas de las figuras más importantes de la escena musical española. Eva Amaral, el cineasta Javier Macipe y el icónico Mauricio Aznar comparten un origen común: el barrio de Casablanca, un enclave con historia que ha dejado una huella imborrable en la cultura de la ciudad.
Ahora, en este barrio, la gran mayoría de su idiosincrasia se ha transformado en un barrio de familias adineradas, donde brotan chalets de alto standing. Nada que ver con el barrio de tradición trabajadora que alimentó los inicios culturales de la banda zaragozana Amaral.
CASABLANCA: UN BARRIO CON ALMA ARTÍSTICA
Ubicado en la margen derecha del río Huerva, Casablanca es un barrio con una identidad propia, alejado del bullicio del centro, pero con una vida cultural más que interesante. Este distrito ha sido el refugio y la inspiración de muchos artistas zaragozanos que encontraron en sus calles y locales un espacio donde desarrollar su talento.
En este entorno, Eva Amaral pasó sus años de infancia y juventud antes de convertirse en una de las voces más emblemáticas del panorama musical español. Su conexión con Zaragoza sigue vigente, ya que a lo largo de su carrera ha recordado en varias ocasiones sus raíces y la influencia que tuvo la ciudad en su música.
Por su parte, Javier Macipe, director y guionista, también creció en este barrio. Su obra cinematográfica está impregnada de las vivencias y personajes que marcaron su infancia en Casablanca. Su película "La estrella azul", inspirada en la figura del músico Mauricio Aznar, es un ejemplo de cómo la historia y la cultura de este barrio siguen siendo fuente de inspiración.
EL LEGADO MUSICAL DE CASABLANCA
Hablar de Casablanca es hablar de Mauricio Aznar, un referente del rock en Aragón y líder de bandas como Golden Zippers y Más Birras. Su pasión por la música popular argentina lo llevó a fusionar el rock con ritmos folclóricos, dejando una marca indeleble en la escena musical de Zaragoza y en las generaciones posteriores de artistas.
El barrio sigue siendo un punto de encuentro para los amantes de la cultura, con locales de música en vivo, espacios de creación artística y una comunidad que mantiene viva la esencia bohemia y creativa que lo caracteriza.
Entre este barrio, la diversidad económica es más que destacada, con un barrio tradicional que nació en un contexto obrero y otro que ha surgido al calor de las familias más adineradas de la ciudad. Además, se han impulsado diversas iniciativas para preservar y difundir el legado de los músicos que surgieron de aquí, reforzando el vínculo entre Zaragoza y su identidad cultural.

