El camino rural de Zaragoza que se estaba convirtiendo en una trampa… y ya tiene fecha de arreglo

El Ayuntamiento de Zaragoza ha decidido ponerle fecha a la solución: ha sacado a licitación la renovación.

En La Venta del Olivar hay un tramo de asfalto que llevaba tiempo “pidiendo auxilio” a base de baches, grietas y estrecheces. Es el camino de Pinseque, una vía rural por la que a diario circulan vecinos, repartos y, sobre todo, tractores que necesitan un firme estable para trabajar y moverse con seguridad. Ahora, el Ayuntamiento de Zaragoza ha decidido ponerle fecha a la solución: ha sacado a licitación la renovación de este camino por 123.379 euros (IVA incluido).

La intervención se centrará en el tramo comprendido entre el camino de la Noria y el camino del Abejar, uno de los puntos más deteriorados. Según el consistorio, el estado actual dificulta la circulación y penaliza una zona donde el tránsito agrícola es habitual. Cuando se adjudique el contrato, el plazo estimado de ejecución será de 30 días, con la idea de acortar al máximo las molestias y devolver cuanto antes la normalidad a la vía.

La actuación prevista no se limita a “tapar agujeros”. La concejal delegada de Barrios Rurales, Paloma Espinosa, ha explicado que el proyecto pasa por corregir el mal estado de la calzada con una solución completa: primero se fresará la superficie y después se aplicará una capa de rodadura de cinco centímetros sobre la existente, para recuperar adherencia y regularidad.

Además, el trazado sinuoso y la poca anchura obligan a introducir medidas para moderar la velocidad. Por eso se colocarán resaltos de reducción, recordando que en este tipo de caminos asfaltados la velocidad está limitada a 30 km/h. El plan también incluye refuerzo de la señalización vertical y horizontal, siguiendo las indicaciones del Servicio de Movilidad Urbana.

La parte más sensible del proyecto llega con los elementos de protección. Se instalarán biondas en los laterales en los tramos con más riesgo, lomos de asno para obligar a levantar el pie y un muro de contención en la zona donde existe mayor peligro de desprendimiento.

Seguimos avanzando en mejorar la calidad de vida de los vecinos de los barrios rurales, atendiendo sus necesidades y reivindicaciones con inversiones y proyectos concretos”, ha señalado Espinosa. Una obra modesta en presupuesto, pero grande en impacto para quienes usan esa carretera secundaria cada día.

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