Luz verde a Jesús y María: 160 pisos y una nueva zona verde en pleno centro de Zaragoza

El pleno municipal también aprueba el desarrollo de los antiguos suelos de Aceralia, con hasta 850 viviendas, zonas verdes y nuevos equipamientos en el barrio del Picarral.

Antiguo colegio Jesús y María, Zaragoza
Antiguo colegio Jesús y María, Zaragoza

El Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza ha dado este martes un nuevo impulso a dos de las principales operaciones urbanísticas pendientes en la ciudad. En la última sesión del año, la Corporación municipal ha aprobado la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y el convenio urbanístico que permitirán desarrollar viviendas en los terrenos del antiguo colegio Jesús y María, en pleno distrito Centro, así como una modificación aislada del PGOU para impulsar la urbanización de los antiguos suelos de Aceralia, en el barrio del Picarral.

En el caso del antiguo colegio Jesús y María, la aprobación plenaria allana el camino para que, una vez completados todos los trámites administrativos, las obras puedan comenzar a finales de 2026. El proyecto contempla la construcción de 160 viviendas sobre una superficie de 8.952 metros cuadrados, con una ordenación que incluye una gran zona verde pública y peatonal que atravesará el ámbito de norte a sur, además de un equipamiento vecinal.

El Ayuntamiento recibirá una compensación total de seis millones de euros: 3,5 millones en metálico y otros 2,5 millones en especie, mediante dos parcelas que se destinarán a la ampliación de zonas verdes y a la promoción de vivienda pública de alquiler en el barrio de Las Fuentes.

El consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, ha defendido que la actuación permitirá “desatascar un problema histórico”, abrir un nuevo viario y mejorar la permeabilidad entre las calles Goya y Cortes de Aragón. Según ha detallado, el proyecto generará unos 3.000 metros cuadrados de zonas verdes y suelo para equipamientos públicos, además de una parcela en la calle Doctor Iranzo donde se podrán construir 15 viviendas protegidas. Serrano ha subrayado que se trata de una ordenación “prudente y responsable”, orientada a cerrar “cicatrices urbanas que empobrecen la vida de los vecinos”.

TERRENOS DE ACERALIA

Más consenso ha generado la operación prevista en los antiguos terrenos de Aceralia, una de las grandes bolsas de suelo pendientes de desarrollo en Zaragoza. El Pleno ha aprobado la modificación del PGOU con la única abstención de Zaragoza en Común. El ámbito permitirá levantar 850 viviendas, de las cuales 50 serán de protección oficial y otras 77 pasarán a ser de titularidad municipal. El desarrollo se repartirá en seis manzanas edificadas, con cerca de 40.000 metros cuadrados construidos, 12.000 metros cuadrados de equipamientos públicos y 28.000 metros cuadrados de zonas verdes. Los propietarios del suelo son Saica, la Sareb y Prames.

Desde Zaragoza en Común, su concejal Suso Domínguez ha valorado positivamente que se reduzca la edificabilidad respecto a planteamientos anteriores y que parte de la promoción recaiga en la Sareb, de titularidad pública, aunque ha lamentado que la vivienda protegida" no tenga un mayor peso en el conjunto del proyecto". Sobre Jesús y María, ha sido muy crítico y lo ha calificado como un ejemplo de “urbanismo a la carta”, al considerar que se transforma suelo educativo en residencial para viviendas de alto nivel sin atender, a su juicio, al interés general del entorno.

Vox, por su parte, ha respaldado ambas operaciones. Su concejal Armando Martínez ha señalado que Zaragoza necesita más vivienda protegida, pero también vivienda libre, y ha valorado que los dos convenios aprobados permiten cerrar “brechas urbanas” y dotar a la ciudad de nuevos equipamientos y espacios públicos.

Desde el PSOE, la concejal Ros Cihuelo ha marcado distancias entre ambos proyectos. Ha mostrado su apoyo al desarrollo de Aceralia, que cuenta con respaldo vecinal y consenso político, pero ha criticado el convenio de Jesús y María por tratarse de una iniciativa privada orientada, a su juicio, "a vivienda de lujo y con escaso retorno social en el propio distrito". En el debate, también ha reclamado al Gobierno municipal que impulse de una vez la recuperación del Teatro Fleta, un proyecto enquistado desde hace años.

Serrano ha replicado a los grupos de izquierda defendiendo que las políticas de vivienda de etapas anteriores han contribuido a encarecer el acceso a un hogar y ha reprochado al PSOE no haber promovido vivienda pública durante sus años de gobierno municipal. En relación con el Teatro Fleta, ha recordado que los suelos son propiedad del Gobierno de Aragón y ha pedido al Ejecutivo central un trato “igualitario” para Zaragoza en la cesión de suelo estatal destinado a vivienda.

Además de estos asuntos urbanísticos, el Pleno ha aprobado una modificación normativa relativa a las distancias mínimas entre actividades molestas, insalubres, nocivas o peligrosas y los núcleos de población en suelo no urbanizable. Hasta ahora, el PGOU fijaba una distancia mínima de 2.000 metros, pero con la adaptación a la legislación estatal dejará de establecerse un umbral municipal fijo y se aplicarán las distancias que marque la normativa sectorial en cada caso. La medida ha salido adelante con los votos del PP y Vox, la abstención del PSOE y el rechazo de Zaragoza en Común.

El responsable de Urbanismo ha explicado que se trata de una adaptación técnica a la legislación básica del Estado. Desde ZeC se ha alertado de que esta modificación reduce las garantías de seguridad y supone, a su juicio, una renuncia a competencias municipales, mientras que Vox ha defendido que la normativa industrial actual ya contempla suficientes medidas de seguridad. El PSOE ha optado por la abstención, al considerar necesaria la adecuación legal, pero reclamando un seguimiento estricto y control de estas actividades.

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