El centro riojano ya tiene sede en Zaragoza: es un bar y en un icónico rincón
Zaragoza continúa reforzando su papel como ciudad abierta a la diversidad cultural de España. En esta ocasión, ha dado la bienvenida a una nueva entidad regional que se suma al abanico de asociaciones que representan a distintas comunidades autónomas dentro de la capital aragonesa. El objetivo principal de esta iniciativa es ofrecer un punto de encuentro a quienes comparten raíces y tradiciones comunes, además de fomentar la identidad cultural en un contexto integrador.
Desde el 21 de mayo, La Rioja ya cuenta con representación oficial en Zaragoza a través del recién constituido Centro Riojano de Zaragoza. Con la aprobación de sus estatutos y la firma del acta fundacional, la organización comienza su andadura como espacio de reunión y promoción cultural para los riojanos residentes en la ciudad. La sede, que de momento es provisional, se encuentra en el emblemático Bar El Champi ZGZ, situado en la calle de la Libertad, 16, en el entorno gastronómico de El Tubo.
El bar elegido como punto de partida para este proyecto no es un local cualquiera. Se trata de un establecimiento especializado en una única tapa que ha adquirido gran notoriedad entre los amantes de la gastronomía tradicional: champiñones a la plancha con ajo, colocados sobre pan y coronados con una gamba, todo ello aliñado con una receta secreta. Este sencillo pero simbólico bocado conecta directamente con la tradición riojana, especialmente con los populares bares de la calle Laurel de Logroño, como El Soriano o El Ángel, famosos por esta misma elaboración.
La creación del Centro Riojano en Zaragoza responde a una necesidad detectada por el propio Ayuntamiento, que identificó que tan solo tres regiones españolas carecían de casa regional en la ciudad: Baleares, País Vasco y La Rioja. Según ha explicado el presidente del nuevo centro, José Luis Blanco, la propuesta surgió precisamente desde el consistorio, como una forma de reconocer los fuertes vínculos históricos, sociales y culturales entre Aragón y La Rioja.
Con la junta directiva ya constituida y los primeros pasos administrativos completados, el siguiente paso será enviar la documentación correspondiente al Gobierno de La Rioja. Este trámite permitirá formalizar y otorgar validez institucional a un proyecto que nace con vocación integradora. La idea es ofrecer un espacio a todos aquellos que, siendo riojanos o sintiendo una conexión especial con esta comunidad, deseen participar activamente.
De hecho, se han establecido dos tipos de miembros: socios ordinarios, que incluyen a riojanos y descendientes directos; y socios simpatizantes, pensados para quienes sin tener ese vínculo directo, comparten afinidad con la cultura y valores riojanos. Ambos perfiles tendrán los mismos derechos, incluido el derecho a voto, para contribuir a la vida activa del centro y participar en sus futuras actividades y decisiones.


