Chueca fija su línea roja a Vox por la ZBE: "Cumpliré la ley aunque no me guste"

La alcaldesa mantiene como línea roja la Zona de Bajas Emisiones y avisa de que suprimirla pondría en riesgo las ayudas al transporte público.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca. /AZ
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca. /AZ

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha señalado que el “único escollo” que separa al Gobierno municipal de Vox para aprobar el presupuesto de 2026 es la Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Una condición que, a su juicio, no puede asumir porque supondría poner en riesgo cerca de 23 millones de euros en ayudas al transporte urbano entre el pasado ejercicio y el actual.

Chueca ha pedido a Vox que “entre en razón” y ha recordado que la implantación de la ZBE es una exigencia legal del Gobierno de España para ciudades de más de 50.000 habitantes si quieren acceder a las subvenciones estatales al transporte.

“Mis líneas rojas son cumplir con la ley y no perder dinero para los zaragozanos”, ha subrayado.

La alcaldesa ha advertido de que esas ayudas permiten que el precio del autobús y del tranvía esté subvencionado en un 40%. Sin ellas, ha avisado, los ciudadanos tendrían que asumir ese incremento cada vez que utilicen el transporte público.

En este contexto, ha defendido que el proyecto presupuestario acordado inicialmente con Vox es “el mejor de la historia” y ha recordado que comenzaron a trabajarlo conjuntamente en octubre de 2025. “Decidieron, de un día para otro, salirse del acuerdo”, ha lamentado.

"NO HAY NINGÚN OTRO PUNTO DE DESACUERDO"

Chueca ha insistido en que la ZBE es el único punto de fricción en la negociación. Vox propone cancelarla o flexibilizarla, especialmente para evitar sanciones a pequeños autónomos con furgonetas de combustión.

La alcaldesa ha recordado que se trata de una normativa estatal —que ha calificado como “una barbaridad nacional de Pedro Sánchez”—, pero ha recalcado que, aunque no comparta la ley, debe cumplirla. “Una cosa no quita la otra”, ha resumido.

Además, ha defendido que Zaragoza tiene “la ZBE más pequeña posible” y con el mayor número de excepciones permitido. Según ha detallado, en los dos meses que lleva en vigor solo se han impuesto cuatro sanciones, lo que, en su opinión, demuestra que el impacto es mínimo.

“Condicionar los presupuestos a algo que no tiene impacto real en la ciudad no tiene ningún sentido”, ha señalado, sugiriendo que la postura de Vox responde a directrices nacionales.

MOCIÓN DE CONFIANZA

La alcaldesa ha reiterado que seguirá negociando “hasta el final” para sacar adelante las cuentas municipales, pero no descarta acudir a una moción de confianza si no logra el apoyo necesario.

“No es lo que quiero, pero si no me dejan otra solución, tendré que ir por ahí”, ha reconocido.

Chueca también se ha mostrado abierta a estudiar otras exigencias de Vox, como la reducción del organigrama de sociedades y patronatos municipales. “Todo se puede estudiar”, ha afirmado, diferenciando entre las posiciones que se adoptan desde la oposición y las responsabilidades que implica gobernar.

Mientras tanto, el calendario aprieta y el próximo pleno podría convertirse en decisivo para desbloquear unas cuentas que el Gobierno municipal considera clave para avanzar en las obras y proyectos previstos para 2026.

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