Vox se enroca en el ‘no’ al presupuesto de Chueca y apunta a una cuestión de confianza
El partido de Julio Calvo recuerda a la alcaldesa que "no tiene mayoría absoluta" y advierte de una cuestión de confianza si no hay acuerdo el 26 de febrero.
El portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza, Julio Calvo, ha salido este jueves al paso de las advertencias lanzadas por la alcaldesa, Natalia Chueca, sobre un posible bloqueo presupuestario y ha asegurado que las cuentas municipales acabarán aprobándose, aunque sea con retraso y bajo un mayor control político. Calvo ha comparecido en rueda de prensa acompañado por los concejales Eva Torres, Armando Martínez y David Flores, en pleno contexto de negociación de los presupuestos.
Según ha defendido Vox, la propia alcaldesa es consciente desde el inicio de que existen mecanismos legales para sacar adelante las cuentas incluso sin un acuerdo político previo. “Los presupuestos se van a aprobar de una manera u otra y eso ella lo sabe desde el minuto uno”, ha afirmado Calvo, que ha restado credibilidad a los mensajes de alarma trasladados por el Gobierno municipal.
Desde Vox consideran que el escenario más probable es una aprobación con algo más de retraso, pero con mayores exigencias de control y fiscalización que en ejercicios anteriores. En este sentido, Calvo ha reprochado a Chueca que actúe “como si gobernara con mayoría absoluta”, pese a no tenerla. “Parece que ha llegado a creer que gobierna con mayoría absoluta, pero no es así y nunca lo ha sido”, ha subrayado.
PRESUPUESTO "NO CERRADO"
Uno de los ejes centrales de la comparecencia ha sido desmentir que el presupuesto estuviera cerrado cuando comenzaron las negociaciones. Vox sostiene que, aunque las conversaciones estaban avanzadas, existían varios escollos clave que impedían dar el acuerdo por hecho, prueba de ello —según Calvo— es que a finales de diciembre no había ni siquiera una fecha fijada para su presentación.
Entre los principales puntos de fricción, Vox ha señalado la Zona de Bajas Emisiones, el incremento del gasto anual, que cifra en 50 millones de euros, y el creciente recurso a financiación externa, que pasaría de 30 millones el año pasado a 49 millones este ejercicio. A ello se suma la incertidumbre sobre el impacto económico futuro del nuevo contrato del autobús urbano, que podría elevar de forma significativa los gastos municipales en próximos años.
Por su parte, la concejal de Vox Eva Torres ha reconocido que el actual contexto preelectoral, a escasos días de las elecciones, condiciona las negociaciones. “Veremos cuál es el resultado electoral y cuál es la predisposición de la alcaldesa a aceptar los procedimientos que le hemos planteado”, ha señalado, dejando abierta la puerta a un cambio de escenario tras la cita con las urnas.
Torres ha recordado que, según trasladó el propio Gobierno municipal, el presupuesto no se presentaría sin el apoyo de Vox, una decisión que finalmente —ha remarcado— tomó la alcaldesa de forma unilateral. “Ahora la pelota está en el tejado de la alcaldesa del Partido Popular”, ha insistido.
Vox mantiene que sus condiciones están claras y que el 26 de febrero, fecha del pleno de aprobación presupuestaria, será decisiva. Si esos escollos se salvan, su voto será favorable; si no, el presupuesto no saldrá adelante en primera votación.
CUESTIÓN DE CONFIANZA
En cualquier caso, Vox ha recalcado que el desenlace está prácticamente escrito. Si el presupuesto no se aprueba en el pleno, el Gobierno municipal podría plantear una cuestión de confianza, lo que abriría la puerta a una hipotética moción de censura. Una moción que, según Vox, no prosperaría por falta de apoyos, lo que conllevaría la aprobación automática de las cuentas.
“Presupuestos va a haber y eso lo sabe la alcaldesa desde el principio”, ha concluido Calvo, marcando el terreno político y trasladando la presión al Gobierno municipal en la recta final de la negociación.


