Los cierres y cambios repentinos de tiendas se disparan en la calle Alfonso

El triple cierre reciente, que se suma a otros ocurridos en el pasado, refuerza la idea de que la calle Alfonso I está atravesando una crisis de identidad.
La calle Alfonso / HA
La calle Alfonso ha cerrado recientemente locales / HA

La emblemática calle Alfonso I de Zaragoza, una de las principales arterias turísticas que conecta el centro de la ciudad con la Plaza del Pilar, continúa transformándose y perdiendo su carácter tradicional. Este proceso, marcado por el cierre de tiendas históricas y su sustitución por franquicias y comercios temporales, se agrava con el reciente cierre de tres establecimientos en un corto periodo de tiempo.

CIERRES RECIENTES

Entre los comercios afectados se encuentra la juguetería Eurekakids, que ha comenzado a desmantelar su local situado en el número 18 de la calle. Este negocio, que llevaba años siendo un referente en la zona, deriva ahora a sus clientes a la tienda más cercana en la calle Felipe Sanclemente, número 14, e invita a utilizar el canal online a través de un código QR en el escaparate.

En el mismo edificio, de interés arquitectónico y que data del último tercio del siglo XIX, también ha cerrado sus puertas Álex Móviles, otro de los comercios afectados. Este negocio, que llevaba menos de cinco años en esta ubicación, ya ha desalojado gran parte de su local. En el escaparate, un cartel informa a los clientes de que el cierre se debe a “causas ajenas a la voluntad de la tienda”, y los dirige a otra sucursal en la calle Coso, número 18.

Un tercer cierre afecta a Yourbox, una tienda que apenas llevaba seis meses de actividad en la zona, ubicada unos metros más hacia el Coso. Este negocio, que cerró tras la temporada navideña, refleja la dificultad de mantener la actividad en un contexto de transformación comercial acelerada.

Los cierres se producen en un edificio histórico con un gran valor arquitectónico que cuenta con dos fachadas y un chaflán hacia la calle Méndez Núñez. Sin embargo, la planta baja del inmueble ha perdido su esencia debido a las últimas implantaciones comerciales, que no han respetado el rico patrimonio de la construcción original.

La calle Alfonso I ha sido testigo, en los últimos años, de un cambio en su modelo comercial. Lo que antes era un eje caracterizado por tiendas tradicionales, que aportaban un valor único tanto a residentes como turistas, se ha transformado en un espacio dominado por franquicias.

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