El Colegio Jesús María llega al 80% de su derribo y Apudepa insiste en su valor patrimonial

La promotora ha frenado las obras tras la autorización judicial para una inspección del inmueble, mientras Apudepa defiende la conservación de elementos originales del edificio construido en 1939.
El colegio Jesús y María dejó de funcionar en 1995 / HA
El colegio Jesús y María dejó de funcionar en 1995 / HA

Las obras de demolición del antiguo colegio Jesús María de Zaragoza, ubicado entre la avenida Goya y la calle Cortes de Aragón, han alcanzado ya más del 80% de su ejecución. Sin embargo, los trabajos apenas han avanzado en las últimas semanas. La promotora encargada del proyecto ha decidido frenar voluntariamente el derribo tras una reciente resolución judicial que autoriza una inspección del inmueble solicitada por Apudepa, la Asociación de Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés.

Fue hace 15 días cuando el Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) dio luz verde a esta inspección a petición de la asociación, que busca elaborar un informe sobre el valor patrimonial del edificio, construido en 1939 por el arquitecto catalán Isidre Puig Boada. Apudepa sostiene que aún quedan elementos de gran relevancia arquitectónica que deberían conservarse, como el vestíbulo principal, la recepción o el característico refugio antiaéreo.

Desde el Ayuntamiento, el consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, ha confirmado la ralentización de las obras y ha señalado que, por el momento, no se puede asegurar si la inspección ya se ha llevado a cabo. En cualquier caso, ha recordado que la entrada al inmueble debe contar con el permiso de la propiedad, tal y como estableció el Tribunal. También ha subrayado que el TSJA no ha ordenado la paralización cautelar del derribo, lo que habría garantizado la conservación temporal del edificio.

Serrano ha explicado que, según los informes técnicos municipales, el colegio no reúne los requisitos suficientes para ser protegido como bien patrimonial. "El único elemento considerado relevante, la capilla, fue retirado hace casi treinta años", ha apuntado. Además, ha defendido que la licencia de demolición sigue vigente y que nadie ha solicitado su anulación: "Tenemos una no catalogación por parte de la Comisión Municipal de Patrimonio y acataremos cualquier decisión judicial que se dicte", ha recalcado.

En el solar de casi 9.000 metros cuadrados, la promotora prevé construir 160 viviendas libres, un paso peatonal y un equipamiento público. Sin embargo, el proyecto permanece en pausa a la espera de lo que determine la Justicia.

Desde Apudepa han denunciado que ya se ha demolido una parte esencial del complejo, entre ellas la zona residencial, la capilla y el refugio antiaéreo, derribados en marzo. Aun así, recuerdan que todavía sigue en pie parte de la estructura original, construida en ladrillo rojo y piedra negra de Calatorao, que consideran un testimonio valioso de la arquitectura de posguerra y que, a su juicio, debería conservarse.

Comentarios