El convenio del autobús urbano de Zaragoza se enquista y abre la puerta a paros en septiembre
El conflicto laboral en el autobús urbano de Zaragoza vuelve a escena. El presidente del comité de empresa, Raúl Cabeza, ha asegurado que el convenio colectivo 2024-2027 “se podría cerrar en una tarde, si la dirección de Avanza quiere”, pero denuncia que las conversaciones “ahora mismo están completamente bloqueadas” tras casi dos años de reuniones.
Según el comité, la empresa se resiste a modificar cuestiones clave tanto en el plano económico como en el organizativo. Una de las principales discrepancias está en la cláusula de actualización salarial: los trabajadores exigen que el poder adquisitivo se mantenga todos los años, mientras que Avanza acepta revisar los salarios según el IPC real salvo en 2024, ejercicio que considera cerrado.
En el plano organizativo, los representantes de los trabajadores reclaman la implantación de un registro digital de jornada, tal y como establece la normativa laboral, y mejoras para los últimos contratados, que —denuncian— cuentan con peores condiciones y no reciben sus turnos de trabajo con la antelación mínima de cinco días.
Otra de las demandas es la unificación de relevos. Actualmente, un conductor puede comenzar la jornada en las cocheras, terminar en el centro y verse obligado a reincorporarse horas después en otro punto de la ciudad. “Queremos acabar con esta práctica, pero la empresa se resiste”, ha criticado Cabeza.
Desde la dirección de Avanza se defiende que cada mejora solicitada tiene un coste económico. “Son vasos comunicantes, cuando das por un sitio tienes que quitar por otro”, explican. No obstante, el comité sostiene que la empresa acude a las reuniones “con las manos vacías” y que “si hubiera intención de cerrar el acuerdo, ya estaría resuelto”.
Próxima reunión y amenaza de huelga
El próximo encuentro está previsto para el martes 26 de agosto, a las 10.00 horas, en las cocheras de Avanza Zaragoza. Si no hay avances, el conflicto podría desembocar en paros parciales a partir de septiembre.
Aunque la convocatoria aún no es oficial, CCOO, CUT, UGT y CSIF ya han mostrado su apoyo a las movilizaciones. El único obstáculo es la falta de firma del sindicato SATTRA, que se abstuvo en el acta y ha retrasado el trámite legal. De resolverse, los paros podrían comenzar el 8 de septiembre, aunque si persiste el bloqueo, se trasladarían al día 15.
Un comité dividido
El comité de empresa está integrado por 23 representantes: seis de CCOO —que ostenta la presidencia—, seis de SATTRA, cinco del CUT, cuatro de UGT y dos de CSIF. El peso de cada sindicato será determinante para definir la estrategia de presión en las próximas semanas.
Mientras tanto, los trabajadores insisten en que el convenio “se puede cerrar en una tarde” si la dirección accede a desbloquear los puntos clave. Hasta entonces, la incertidumbre sobre el futuro del transporte urbano en Zaragoza seguirá latente a las puertas de septiembre.

