El desahucio de Margarita: una jubilada de 69 años pierde su vivienda en Zaragoza
El desahucio de Margarita, una jubilada de 69 años vecina del paseo Constitución de Zaragoza, se ha ejecutado finalmente este jueves por la mañana pese a los recientes cambios normativos anunciados en materia de vivienda. Estaba previsto para las 10.30 horas, se produjo después de que los recursos presentados por el Sindicato de Inquilinas de Zaragoza fueran denegados, según ha explicado su portavoz, Luna Ausina.
Margarita residía en la vivienda desde 2013 y su último contrato de alquiler data de 2020. Pagaba 500 euros mensuales de alquiler con una pensión de 800 euros, lo que suponía destinar más del 60% de sus ingresos a la vivienda. De acuerdo con el sindicato, llevaba aproximadamente cuatro años sin poder abonar el alquiler. Durante ese tiempo, su procedimiento de desahucio había quedado paralizado gracias a la moratoria aprobada en 2020, una medida excepcional destinada a proteger a personas en situación de vulnerabilidad.
La situación cambió tras la no prórroga de la anterior moratoria y la posterior aprobación de un nuevo acuerdo, más restrictivo. Según Ausina, el caso de Margarita debería haberse visto afectado por ese último pacto, ya que el propietario del inmueble cuenta con más de seis viviendas, circunstancia que, en teoría, permitiría suspender el desahucio. Sin embargo, el decreto no había entrado en vigor en el momento. "El recurso que presentamos este miércoles fue denegado y el de esta misma mañana no se ha contemplado", ha señalado la portavoz del sindicato.
PROCESO JUDICIAL MUY AVANZADO
Desde la organización explican que el caso les llegó cuando el proceso judicial estaba ya muy avanzado, precisamente porque había permanecido congelado durante la moratoria. Aun así, aseguran haber intentado negociar con el propietario, sin éxito. Según Ausina, tampoco Margarita logró alcanzar ningún acuerdo previamente con él. "Desde una lógica de mercado, el propietario ha preferido ejecutar el proceso judicial", ha afirmado.
El sindicato también ha denunciado las condiciones de la vivienda. Ausina ha explicado que el piso presentaba una plaga de cucarachas de la que se había informado al propietario sin que se pusiera solución, y que necesitaría una reforma integral.
Durante la mañana del desahucio, varias personas se han concentrado en el portal del edificio para tratar de impedirlo. Según el sindicato, el despliegue policial ha sido "desproporcionado", con la presencia de cuatro furgones y numerosos agentes para ejecutar el desahucio de una mujer mayor que vivía sola. Ausina ha asegurado que la Policía ha accedido al inmueble utilizando las llaves de una vecina que pretendía entrar en el edificio. Cinco personas han sido identificadas en el interior del portal.
Tras el desahucio, Margarita ha quedado en situación de desamparo. Desde el Sindicato de Inquilinas recuerdan que, según la normativa de las moratorias, los servicios sociales son los encargados de ofrecer una alternativa habitacional a las personas vulnerables afectadas por estos casos. No obstante, en estos momentos, la mujer no cuenta con una solución de alojamiento, según ha indicado Ausina, que ha afirmado desconocer si dispone de apoyo familiar.
DECENAS DE CASOS PODRÍA REACTIVARSE
El sindicato advierte de que el caso de Margarita no es una excepción. A nivel estatal, se estima que decenas de miles de desahucios podrían reactivarse tras el fin de la anterior moratoria. "Si este caso, que debía haberse paralizado con el último acuerdo, se ha ejecutado, nos preocupa lo que pueda ocurrir con muchos otros", ha señalado la portavoz.
Desde el Sindicato de Inquilinas de Zaragoza insisten en que su labor no sustituye a la de las instituciones. "Somos gente obrera organizada, no una entidad jurídica ni una ONG", ha recalcado Ausina, que ha defendido la necesidad de dar visibilidad a estas situaciones y al papel de las organizaciones sociales mientras "no llegan respuestas efectivas por parte de las administraciones públicas".

