La discoteca Babia no logra aún la licencia de funcionamiento y su reapertura en Halloween es incierta
La conocida discoteca Babia, ubicada en el camino de Las Torres de Zaragoza, continúa en situación de incertidumbre tras su cierre decretado por el Consejo de Gerencia Municipal de Urbanismo el pasado lunes 20 de octubre. La decisión se adoptó al constatarse que el local carece de la licencia de funcionamiento que le permitiría operar legalmente como establecimiento de ocio nocturno.
A pesar de ello, los promotores del espacio han anunciado la venta de entradas para varias fiestas programadas durante el fin de semana de Halloween (30 y 31 de octubre) y el día de Todos los Santos (1 de noviembre).
Según consta en los informes municipales, Babia dispone de la licencia urbanística y de actividad desde 2019, pero nunca llegó a obtener la licencia de funcionamiento que exige superar determinados controles técnicos (entre ellos inspecciones efectuadas por los servicios de Bomberos municipales). Hasta que este permiso no se tramite y conceda, el local no está autorizado para abrir al público.
Mientras tanto, la empresa que gestiona la discoteca ha interpuesto los recursos correspondientes frente a la clausura, y el asunto se encuentra ya en manos de la jueza que tramita dichas apelaciones.
ANUNCIO DE FIESTAS TEMÁTICAS
La planificación de fiestas temáticas para el fin de semana sugiere que el local confía en poder recuperar la actividad si logra subsanar los trámites pendientes. En su cuenta de Instagram, anuncian dos sesiones bajo el epígrafe ‘La Facultad’ (que normalmente tienen lugar los jueves y viernes) para la noche del 30 y la madrugada del 31 de octubre, con entradas desde 3 euros mediante la aplicación Nyxell y un suplemento de 5 euros en taquilla.
Además, para el sábado 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, está prevista otra sesión bajo el lema "Nada de truco, todo trato", con idéntico horario de 01:00 a 06:30 y entradas que parten también de 3 euros (más 5 en taquilla), o bien una modalidad de 10 euros (más 5 en taquilla) que incluye una o dos copas.
El cierre del local se produjo, según fuentes oficiales, como consecuencia de que los Bomberos municipales detectaron incumplimientos en sus revisiones y la Gerencia de Urbanismo determinó que no se cumplían los requisitos exigidos para la apertura del establecimiento.
Asimismo, el entorno del local ha sido objeto de quejas por parte de vecinos relativos al ruido, a la presencia de botellón y a molestias en portales colindantes, lo que ha puesto de relieve la tensión entre el ocio nocturno y el descanso residencial en esa zona de Zaragoza.