Dos nuevos radares en Zaragoza que ‘fríen’ a multas: están en una de las salidas más usadas

Zaragoza instala dos nuevos radares fijos en la carretera de Logroño, una de las salidas más transitadas de la ciudad. Los dispositivos controlarán los excesos de velocidad en un tramo limitado a 80 km/h.
Nuevo radar en Carretera Logroño
Nuevo radar en Carretera Logroño

Zaragoza cuenta desde esta semana con dos nuevos radares fijos de velocidad en la carretera de Logroño (N-232), una de las vías más utilizadas tanto para entrar como para salir de la ciudad. Los dispositivos se han instalado en puntos estratégicos de un tramo con gran afluencia de tráfico diario. Uno de ellos se encuentra en sentido Zaragoza, a la altura de los talleres situados junto al polígono industrial, mientras que el otro está colocado en dirección contraria, bajo las vías del tren, muy cerca del centro comercial Torre Outlet.

El tramo está limitado a 80 kilómetros por hora en ambos sentidos, una velocidad que muchos conductores no respetan, según confirman fuentes municipales. Se trata de una vía amplia, con varios carriles por sentido, donde son frecuentes los excesos de velocidad y maniobras imprudentes, especialmente durante las horas punta y los fines de semana.

Una salida con tráfico intenso que ahora tiene vigilancia permanente

La carretera de Logroño es una de las principales salidas y accesos de Zaragoza, utilizada a diario por miles de vehículos. Con la instalación de estos dos cinemómetros, el Ayuntamiento refuerza la seguridad vial en uno de los puntos con mayor siniestralidad potencial, donde la velocidad ha sido una preocupación recurrente entre vecinos y usuarios.

Estos nuevos radares están diseñados para captar infracciones en ambos sentidos, tanto de los conductores que se dirigen hacia el centro de la ciudad como de los que se alejan de ella. Gracias a su posición y tecnología, pueden registrar con precisión los excesos de velocidad, lo que convierte el tramo en una zona de control permanente.

Por el momento, los dispositivos se encuentran en fase de aviso informativo, aunque se prevé que empiecen a emitir sanciones en breve. En este periodo inicial, los conductores serán alertados de la presencia de los radares, una práctica habitual antes de su puesta en funcionamiento definitiva.

Consecuencias para los conductores y la seguridad vial

Con la entrada en funcionamiento de estos radares, los conductores deberán extremar la precaución y ajustarse a la velocidad permitida. El objetivo principal de esta medida no es únicamente sancionador, sino preventivo, ya que busca reducir el riesgo de accidentes y mejorar la convivencia en una de las carreteras más concurridas del entorno urbano.

La instalación de los cinemómetros forma parte de un plan de refuerzo de la seguridad vial impulsado en los últimos meses en Zaragoza, que incluye la renovación de equipos, la mejora de la señalización y el incremento de los controles en vías de alta densidad de tráfico. La intención del consistorio es lograr una reducción significativa de los accidentes por exceso de velocidad en los accesos principales a la ciudad.

Mayor control en una de las rutas más transitadas de Zaragoza

Los nuevos radares fijos en la carretera de Logroño suponen un nuevo paso en la estrategia de control de velocidad en Zaragoza. Su ubicación estratégica, a la salida y entrada de la ciudad, permitirá vigilar uno de los tramos con más tráfico diario, especialmente durante los desplazamientos laborales y las jornadas de ocio.

Con este refuerzo, las autoridades buscan disuadir a los conductores de superar los límites y garantizar una circulación más segura en una de las arterias más utilizadas del área metropolitana. En este tramo, el mensaje es claro: el límite de 80 km/h debe cumplirse, porque a partir de ahora los radares estarán atentos a cualquier infracción.

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