El pasaje histórico que Zaragoza se niega a perder: así se prepara el renacimiento del Palafox
El pasaje Palafox, uno de esos rincones que todo zaragozano reconoce pero cada vez pisa menos, se prepara para una segunda vida. Lo que hoy es, en buena parte, una sucesión de locales cerrados y persianas bajadas aspira a convertirse de nuevo en un eje de ocio, comercio y cultura en pleno centro de Zaragoza.
Zaragoza Urbana, propietaria del conjunto, ha anunciado un ambicioso plan de recuperación que incluye la reforma integral de los 5.000 metros cuadrados del pasaje y la ampliación de los cines Palafox con tres nuevas salas, que pasarán de 11 a 14 pantallas.
La operación, todavía sin fechas concretas, fue confirmada por el consejero delegado del grupo, Felipe Sanz Portolés, en el programa Buenos días Aragón (Aragón TV). Su objetivo es claro: que el Palafox vuelva a ser lo que fue. “Lo convertirá en una referencia única a nivel nacional”, señaló Sanz, reivindicando el papel histórico del edificio, recientemente catalogado como Conjunto de Interés Arquitectónico.
Del esplendor al vacío… y vuelta
En los años 70, el pasaje Palafox fue uno de los grandes núcleos comerciales de Zaragoza: galerías, tiendas de referencia, bares, vida constante entre el paseo Independencia y la calle Cinco de Marzo y la calle Cadiz. Hoy, sin embargo, buena parte de ese espacio se ha convertido en uno de los mayores vacíos del centro: locales cerrados, poco tránsito y un pasaje que muchos cruzan solo para ir al cine.
La excepción han sido precisamente los cines Palafox, que encadenan 25 años entre las diez salas más visitadas de España. En un tiempo en el que muchos complejos han cerrado o se han reconvertido, el Palafox ha resistido con una programación comercial potente y un público fiel.
Zaragoza Urbana quiere que esa fortaleza sea el motor de la transformación: la idea es que el propio pasaje recupere actividad con nuevas tiendas y que las tres salas adicionales de cine se integren en ese entorno renovado, generando un nuevo flujo de público.
Un proyecto aprobado y una vocación de permanencia
Sanz Portolés explicó que el grupo Zaragoza Urbana ya cuenta con un proyecto aprobado para rehabilitar y reactivar la planta baja del edificio. El esquema es sencillo: renovación del pasaje comercial, incorporación de tres salas nuevas, hasta un total de 14 y reapertura de locales para generar un pequeño “ecosistema” de ocio, compras y cine.
La apuesta llega, además, en un momento simbólico: el reconocimiento del inmueble como Conjunto de Interés Arquitectónico refuerza la idea de que el Palafox no es solo un negocio, sino un referente ciudadano. “Creemos que el Palafox va a ser para siempre una referencia ciudadana”, subrayó Sanz, defendiendo un modelo que va a contracorriente: mientras en otros lugares los cines se reconvierten en tiendas, aquí se quiere que el comercio renazca arropado por los cines.
¿Un revulsivo para el centro de Zaragoza?
La recuperación del pasaje Palafox llega en un contexto en el que el centro de Zaragoza busca fórmulas para combatir locales vacíos, comercio en retirada y hábitos de consumo que se desplazan a grandes superficies y tiendas ‘online’.
Si el proyecto se materializa, el Palafox podría convertirse de nuevo en un ancla de actividad: más cines, más público, más tránsito y más posibilidades para que nuevas marcas —locales o nacionales— apuesten por instalarse en uno de los puntos con más carga simbólica de la ciudad.
De momento, no hay fechas previstas, pero sí un mensaje claro: el pasaje más histórico de Zaragoza no está condenado a la nostalgia. Si los planes de Zaragoza Urbana se cumplen, las persianas bajadas dejarán paso, otra vez, a escaparates encendidos y a un pasaje lleno de vida.

