¿Es buena el agua del grifo en Zaragoza? Estos son los datos oficiales de 2025

La Memoria 2025 del Instituto Municipal de Salud Pública confirma que el agua de consumo en la ciudad cumple todos los parámetros legales y mejora su calidad gracias al abastecimiento desde Yesa.
Agua del grifo.
Agua del grifo.

El Ayuntamiento de Zaragoza ha presentado los resultados de la Memoria 2025 sobre la calidad sanitaria del agua de consumo en la ciudad, un informe elaborado por el Instituto Municipal de Salud Pública (IMSP) que ratifica que el agua que llega a los hogares zaragozanos es de alta calidad, segura y sostenible.

Durante el pasado año se realizaron más de 25.000 pruebas analíticas —microbiológicas, químicas y de control de cloro— y el 100% de ellas fueron satisfactorias, cumpliendo estrictamente con lo establecido en el Real Decreto 3/2023, que regula la calidad del agua de consumo humano en España.

Así lo han detallado el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, y la consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, quienes han puesto en valor el modelo de control integral implantado en la ciudad.

APUESTA POR EL AGUA DE YESA

Uno de los pilares fundamentales de esta mejora es el origen del agua. En 2025, Zaragoza consumió 63 millones de metros cúbicos, cuya procedencia es ya mayoritariamente del Pirineo, a través del embalse de Yesa.

El objetivo municipal para 2026 es mantener el suministro "por encima del 90% desde Yesa", una fuente que destaca por su baja presencia de materia orgánica y sales, lo que redunda directamente en una mejor calidad del agua.

Según ha explicado Serrano, la calidad del agua que consume Zaragoza responde al trabajo en tres líneas principales: origen, gestión y control.

En el ámbito de la gestión y supervisión, el Ayuntamiento combina los análisis obligatorios establecidos por la normativa con un sistema interno de seguimiento continuo que permite anticiparse a cualquier posible incidencia.

Desde la planta potabilizadora se monitorizan parámetros como conductividad, turbidez, dureza, pH o alcalinidad, ajustando el tratamiento en tiempo real si se detecta cualquier variación. Además, Zaragoza cuenta con un Plan Sanitario del Agua, que evalúa de forma sistemática los riesgos en todo el sistema de abastecimiento, desde el origen hasta el consumidor final.

El consistorio ha reforzado este control con una inversión reciente de más de 50.000 euros destinada a la adquisición de nuevos equipos para mejorar la precisión en el análisis de materia orgánica.

Por su parte, el Instituto Municipal de Salud Pública realiza el seguimiento continuo en 77 puntos de muestreo distribuidos por toda la ciudad, incluidos depósitos como Casablanca y Valdespartera y diferentes tramos de la red municipal. El IMSP está acreditado por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) para llevar a cabo estos análisis en sus propios laboratorios.

Uno de los datos más relevantes para los consumidores es la dureza del agua, un factor que influye tanto en el sabor como en el mantenimiento de electrodomésticos.

Gracias al abastecimiento desde Yesa, Zaragoza dispone actualmente de un agua mayoritariamente semidura, con un valor medio de 204 mg/l de carbonato cálcico, muy por debajo de los niveles de agua muy dura que caracterizaban a la ciudad hace años cuando dependía de otras fuentes tradicionales.

MÁS FUENTES

El uso del agua de boca en el espacio público también ha sido una prioridad en 2025. El Ayuntamiento, a través del Servicio de Infraestructura Verde, gestiona una red de 680 fuentes, situadas en un 75% en la vía pública.

Entre las actuaciones más destacadas del último año figuran:

  • Instalación de 8 nuevas fuentes en Valdespartera, en plazas como La Bámbola, Cantor de Jazz, Mary Poppins, la Edad de Oro, la glorieta de La Sabina y las plazas del Hombre Invisible, Señora Miniver y Nanuk el Esquimal, atendiendo a una demanda vecinal histórica.

  • Sustitución de 218 grifos deteriorados o vandalizados y 60 llaves de corte.

  • Renovación integral de 10 instalaciones de fuentes, incluyendo obra civil y acometidas.

  • Instalación de nebulizadores en la Plaza Albada, Plaza Donante de Órganos, Andador Luis Puntes y el Bulevar Corredor Verde.

  • Preparación de un sistema de “remoja chicos” en la Plaza Bámbola, similar al del Parque de La Tolerancia, además de la colocación de toldos en el parque de juegos para mayores de la calle Alfamén, en Delicias.

De cara a 2026, el Ayuntamiento prevé la instalación de tres dispensadores de agua refrigerada, ya adquiridos y pendientes de ubicación definitiva, así como nuevas fuentes de uso mixto para personas y perros que sustituyan a las que estén deterioradas.

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