La exposición "Goya, del Museo al Palacio" en la Aljafería: "Un atractivo internacional para Aragón"
La exposición “Goya, del Museo al Palacio” continúa registrando cifras extraordinarias un año después de su apertura en el Palacio de la Aljafería. Más de 300.000 visitantes procedentes de todos los continentes han recorrido la muestra desde diciembre de 2024, un dato que la consolida como uno de los mayores éxitos culturales celebrados en Aragón. La exhibición, que permanecerá accesible mientras duren las obras de reforma del Museo de Zaragoza, mantiene un flujo constante de público nacional e internacional.
Las instituciones aragonesas destacan el papel de la exposición como motor cultural. El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha subrayado su impacto al afirmar que se ha convertido en un “atractivo internacional para Aragón”, y ha relacionado su respuesta pública con el compromiso del Ejecutivo en torno al bicentenario de Goya. Según Azcón, la iniciativa confirma la voluntad del Gobierno autonómico de reforzar la figura del pintor en una celebración con capitalidad aragonesa.
La propuesta permite contemplar piezas de Goya pertenecientes a la colección permanente del Museo de Zaragoza, ahora organizadas en las estancias cristianas de la Aljafería. El emplazamiento transforma el monumento en un museo excepcional en el que dialogan la arquitectura histórica y la obra del artista, despertando interés tanto por el contenido como por el propio edificio. La presidenta de las Cortes de Aragón, Marta Fernández, ha recordado que la elección del Palacio para albergar los fondos fue clara desde el anuncio del cierre temporal del Museo de Zaragoza, con el fin de evitar su dispersión y facilitar su acceso al público.
Fernández ha señalado que la muestra se ha convertido en la más visitada de la historia de Aragón y que cumple los objetivos planteados al inicio de la legislatura. Azcón, por su parte, ha insistido en que el éxito responde a la cooperación institucional entre el Gobierno de Aragón y las Cortes.
Uno de los elementos diferenciadores de la exposición es su dinamismo, gracias a la incorporación de obras invitadas procedentes de otras instituciones y de colecciones privadas. La primera de ellas fue el “Retrato de José de Cistué y Coll”, cedido por el Museo de Huesca. Posteriormente, el espacio recibió la obra “Virgen con el niño”, perteneciente a un particular. En la actualidad se exhibe de forma temporal el “Retrato de Luis de Borbón”, también de propiedad privada.
Durante su primer año, la exposición ha recibido cerca de 185.000 visitantes españoles, de los cuales alrededor de 73.000 proceden de Aragón. El resto llega principalmente desde Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana, Andalucía y País Vasco. A estos datos se suman cerca de 117.000 visitantes internacionales, con mayoría de franceses, italianos y ciudadanos de países de América del Sur, seguidos por público de América del Norte y otros Estados de la Unión Europea. La muestra acoge visitas guiadas y libres, grupos escolares, colectivos de mayores, familias, jóvenes y visitantes con descuentos específicos.
El proyecto comenzó a gestarse tras el anuncio del cierre del Museo de Zaragoza en noviembre de 2023. A partir de entonces, una comisión técnica conjunta de las Cortes y del Gobierno de Aragón asumió la organización y supervisión de todos los trabajos. Ambos presidentes han insistido en que el respeto al monumento fue un eje fundamental en el diseño y la instalación de la exposición.
La inauguración oficial tuvo lugar el 4 de diciembre de 2024, acompañada de una amplia difusión del proceso de montaje en redes sociales. En aquel acto, Azcón destacó que la iniciativa suponía “saldar una deuda pendiente con Goya”, mientras que Fernández resaltó el valor histórico de integrar la obra del pintor en un edificio declarado Patrimonio de la Humanidad.
El recorrido expositivo se despliega por diversas salas del Palacio. Comienza con el busto de Goya realizado por Mariano Benlliure, seguido por la colección de estampas que introduce al visitante en la faceta grabadora del artista. La sala dedicada a la obra gráfica es uno de los espacios más dinámicos, debido a los cambios necesarios para la conservación del material. Posteriormente, la exposición aborda los antecedentes y formación del pintor, con obras de los Bayeu y de José Luzán, y continúa con piezas de la etapa italiana y religiosa de juventud.
El Salón del Trono acoge algunos de los retratos más destacados de la etapa cortesana de Goya, incluidos los reyes Carlos IV y María Luisa de Parma, además de ser el espacio destinado a las obras invitadas. La muestra sigue en la sala de Santa Isabel, centrada en retratos privados, y concluye en las salas de los pasos perdidos, dedicadas a la producción religiosa. El recorrido finaliza ante un busto del artista realizado por Félix Burriel.
Más allá de la exposición permanente, el Palacio ha acogido actividades paralelas como el ciclo cultural “Goya al natural. Sonidos y movimiento” y la iniciativa gastronómica “La tapa entra en Palacio”, que combinaron música, danza y propuestas culinarias inspiradas en el legado goyesco. Ambas actividades registraron una notable participación y reforzaron el interés por la figura del pintor.
De cara al futuro, la Presidencia de las Cortes ha señalado que el objetivo es mantener el impulso cultural generado por esta exposición con nuevas propuestas de alto nivel. La continuidad del proyecto se mantendrá mientras el Museo de Zaragoza permanezca en obras y hasta que se determine el destino final de la colección dedicada a Goya.


