La fiebre del 'coliving' dispara los precios en Zaragoza y Madrid: hasta 2480€/mes por una habitación
La búsqueda de vivienda en Zaragoza está viviendo uno de sus momentos más tensos de la última década. Mientras el alquiler tradicional se dispara y la oferta escasea, una nueva tendencia ha entrado con fuerza en la ciudad: el coliving y el alquiler de habitaciones por precios que, hace solo unos años, parecían impensables.
Lo que nació como un modelo flexible, comunitario y orientado a jóvenes profesionales se está convirtiendo también en un síntoma claro de un mercado saturado.
Un modelo importado que gana terreno
El coliving combina habitación privada con espacios comunes compartidos —cocinas, salones, coworking, incluso gimnasios— y una gestión centralizada que incluye servicios como limpieza o mantenimiento. En ciudades como Madrid o Barcelona el modelo ha cuajado entre teletrabajadores, emprendedores o recién llegados que buscan comodidad sin ataduras.
Pero lo que está ocurriendo en Zaragoza va más allá de la filosofía original. El aumento de la demanda y la falta de pisos disponibles ha hecho que muchos propietarios particulares y empresas adapten sus viviendas a este formato sin que los precios deriven precisamente hacia lo “colaborativo”.
Zaragoza: habitaciones por más de 550 euros
Los precios actuales evidencian una tendencia clara. En barrios tradicionalmente tranquilos, el alquiler por habitación ya supera la barrera psicológica de los 500 euros. San José: 590 € al mes por una habitación en un piso para cuatro personas, Arrabal: 570 € mensuales por habitación en un piso de solo dos inquilinos, San Francisco: 550 € por habitación en un piso compartido de cuatro y Doctor Cerrada: 540 € por habitación, también en un piso de cuatro residentes.
Para una ciudad con salarios medios muy por debajo de grandes capitales, estos precios resultan casi impensables para muchos jóvenes zaragozanos. Pagan más por una habitación que lo que costaba un piso entero hace menos de una década.
El espejo de Madrid: la burbuja ya está aquí
Si alguien pensaba que estos precios eran puntuales, una mirada a Madrid muestra hacia dónde puede dirigirse Zaragoza si continúa la tendencia. Goya: 2.480 € al mes por habitación en un piso de tres dormitorios compartido entre seis personas, Huertas–Cortes: 2.200 € por habitación en una casa de cinco, Huertas–Cortes: 1.890 € por habitación en un piso de seis.
Aunque Zaragoza está aún lejos de esas cifras, la dinámica es idéntica: precios por habitación tan altos que hacen inviable la emancipación juvenil y tensan la oferta de vivienda disponible.
¿Qué daño está causando el fenómeno?
Este crecimiento acelerado del alquiler por habitaciones y el coliving tiene varias consecuencias ya visibles en Zaragoza. Reducción drástica de pisos de alquiler completos: muchos propietarios dividen las viviendas en habitaciones para aumentar beneficios, reduciendo la oferta de pisos familiares, inflación del precio del metro cuadrado: si una habitación vale 550 o 600 euros, el precio total del piso se dispara artificialmente y precarización del concepto “compartir piso”: lo que antes era una solución económica se ha convertido en una alternativa cara disfrazada de estilo de vida.