Frente atlántico llega a Zaragoza y otras zonas: vientos de 110 km/h y fuertes lluvias

Más nubosidad, ambiente algo más templado por la noche y un cambio en la sensación térmica.

El potente frente atlántico que este martes está golpeando con fuerza al norte de España, con avisos de viento y oleaje en ocho provincias, tendrá un impacto mucho más suave en Zaragoza y su entorno. La capital aragonesa quedará lejos del núcleo más activo de la borrasca, aunque sí notará algunos efectos secundarios: más nubosidad, ambiente algo más templado por la noche y un cambio en la sensación térmica.

Mientras Asturias, Cantabria, Galicia o Navarra afrontan rachas de viento que pueden superar los 80-100 kilómetros por hora y fuertes lluvias, en Zaragoza el escenario será completamente distinto. No hay avisos meteorológicos activados y la Aemet prevé una jornada de estabilidad relativa, con cielos variables y sin precipitaciones significativas en el valle del Ebro.

Más nubes, menos frío nocturno

El paso del frente por el norte arrastra aire templado en altura hacia el interior peninsular, lo que se notará en forma de aumento de las temperaturas mínimas en buena parte de Aragón.

En Zaragoza, la madrugada será menos fría que en días anteriores, con mínimas al alza y heladas prácticamente descartadas en el entorno urbano y en las principales comarcas del valle. Solo en puntos altos del Sistema Ibérico y del Pirineo se mantendrán las heladas débiles, lejos de la capital.

Durante el día, se espera un ambiente de intervalos nubosos, sobre todo en las primeras horas, con tendencia a abrir claros conforme avance la tarde. Las máximas podrán subir ligeramente respecto a jornadas previas, dejando una sensación térmica más suave, especialmente en las horas centrales.

Cierzo moderado y sin lluvias importantes

Uno de los efectos habituales de los frentes atlánticos cuando cruzan la mitad norte peninsular es la activación del cierzo en el valle del Ebro. Este martes no se espera un episodio extremo, pero sí pueden notarse rachas moderadas en Zaragoza y su área metropolitana, especialmente por la tarde.

Se tratará de un viento molesto en algunos momentos, pero lejos de las intensidades registradas en la costa cantábrica. La probabilidad de lluvia en la ciudad y su entorno es baja, limitada a alguna llovizna muy débil y puntual si el frente desciende algo más de lo previsto, algo que, en cualquier caso, no sería relevante desde el punto de vista meteorológico.

Una ventana de calma en medio del temporal

Mientras en el Cantábrico se vigilan el oleaje y las rachas de viento huracanado, Zaragoza vivirá una jornada de transición otoñal, con más nubes, algo de cierzo y temperaturas algo más suaves por la noche.

El contraste entre el fuerte temporal del noroeste y la relativa calma en el valle del Ebro ilustra bien la situación: Aragón, y en particular Zaragoza, queda a sotavento de la borrasca. El frente pasa de largo por el norte, deja inestabilidad en la cornisa cantábrica y solo roza la comunidad con cambios moderados en el cielo y el termómetro.

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