¿Cuál es la verdad sobre el futuro Parque de Atracciones de Zaragoza? Las claves
El Parque de Atracciones de Zaragoza está a punto de entrar en una nueva era con un ambicioso plan de modernización y ampliación. El próximo 8 de febrero de 2025, la concesión actual, gestionada por la familia Morte desde los años 70, llegará a su fin. A partir de esta fecha, el Ayuntamiento de Zaragoza planea sacar a licitación el futuro de este histórico espacio de ocio, que será renovado y ampliado con la esperanza de convertirlo en un referente en el noreste de España.
El Ayuntamiento está trabajando en los pliegos que definirán el futuro del parque, que podría duplicar su tamaño hasta alcanzar las 15 hectáreas, frente a los 60.000 metros cuadrados actuales. La expansión se orientará hacia el Velódromo, integrando el entorno natural de los Pinares de Venecia, en línea con los principios de sostenibilidad y accesibilidad que se consideran clave en el proyecto.
Un parque más grande y moderno
El objetivo es claro: hacer del parque una instalación más grande y moderna, capaz de captar más visitantes y generar mayores ingresos. Actualmente, el parque recibe unas 230.000 visitas al año, pero el Ayuntamiento y las empresas interesadas en la licitación ven la necesidad de crear un parque con un elemento diferencial que lo haga más atractivo tanto para los zaragozanos como para los turistas.
Desde la concesionaria actual, la familia Morte, también se trabaja en un plan de modernización que aspira a mantener el espíritu del parque, preservando atracciones emblemáticas como La Noria, El Moncayo (la montaña rusa), y el Río Navajo, mientras se amplían las instalaciones hasta las 10 hectáreas. La concesionaria aboga por un crecimiento “proporcional” que evite los grandes fracasos de otros parques de atracciones que apostaron por proyectos demasiado ambiciosos.
Un legado de más de 50 años
El Parque de Atracciones de Zaragoza abrió sus puertas en 1974, con 14 atracciones estáticas y 17 dinámicas, muchas de ellas inéditas en España. Sin embargo, con el paso de los años y el crecimiento de la ciudad, el parque se ha quedado pequeño para una Zaragoza que hoy supera los 700.000 habitantes. La renovación busca mantener parte de ese legado, pero con una infraestructura más acorde a las exigencias actuales del mercado.
De las 39 atracciones actuales, al menos 19 pasarán a ser propiedad del Ayuntamiento tras la finalización de la concesión. Entre ellas se encuentran clásicos como La Casa Magnética, la Cueva del Terror, y el Trenecillo, mientras que otras, como el Colorado Express y el Toro Mecánico, serán desmontadas. El futuro pliego definirá los detalles del desmontaje y la transición a las nuevas instalaciones.
Un proceso de litigios y esperanzas
La relación entre el Ayuntamiento y la familia Morte no ha estado exenta de controversia. Durante años, ambas partes han estado inmersas en un proceso judicial sobre la fecha de finalización de la concesión. Finalmente, el Tribunal Supremo dictaminó que el contrato original de 48 años finaliza en febrero de 2025, desestimando la pretensión de la concesionaria de extender el contrato hasta 2028.
Con este horizonte, el Ayuntamiento busca ahora atraer nuevas empresas que estén dispuestas a llevar el Parque de Atracciones de Zaragoza a una nueva fase de su historia, con más atracciones modernas y una oferta de ocio más variada para competir en el mercado actual de parques de atracciones.