¿Adiós a Glovo en Zaragoza?: el ERE provoca serios recortes por su "ineficiente" sistema de reparto
Glovo ha anunciado este miércoles el inicio de un periodo de consultas para un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a un máximo de 750 repartidores en España. La plataforma de reparto reducirá además su servicio en 63 localidades de diferentes provincias, una decisión que la empresa califica de "difícil" pero que considera imprescindible para "evitar el cierre" de la actividad en esas ciudades. El resto de la red —más de 800 municipios en los que Glovo opera en España— mantendrá su operativa habitual.
Por qué Glovo culpa a su propio sistema
La justificación que la empresa ofrece en el comunicado remitido a sus trabajadores apunta directamente a un fallo interno: el sistema de reparto denominado Gen2, implantado para que la propia plataforma asumiera la operativa logística de las entregas. Según Glovo, ese modelo "ha demostrado ser ineficiente y ha provocado una notable caída en la calidad del servicio, especialmente en poblaciones de tamaño medio y pequeño".
El ERE se fundamenta en "causas organizativas y productivas", ante la necesidad de adaptar la estructura para garantizar la viabilidad y competitividad del negocio. La solución que plantea la empresa es la vuelta al modelo anterior, llamado Gen1, en el que la compañía no asume directamente la operativa de reparto sino que la externaliza. Es decir: Glovo reconoce que el intento de internalizar los repartos no ha funcionado como esperaba y quiere revertirlo.
Es un giro significativo. Gen2 fue precisamente el modelo con el que Glovo buscó adaptarse a las exigencias de la Ley Rider, que obligó a las plataformas de reparto a contratar laboralmente a sus repartidores en lugar de tratarlos como autónomos. Ahora, cuatro años después, la empresa sostiene que ese modelo genera ineficiencias que hacen inviable el servicio en determinadas ciudades.
La compañía no ha publicado el listado completo de las 63 localidades afectadas, por lo que a esta hora no está confirmado si Zaragoza se encuentra entre ellas.
Qué significa el ERE para los repartidores
El impacto concreto en cada ciudad dependerá de cómo se distribuya el máximo de 750 afectados entre las 63 localidades incluidas en el ERE. Glovo no ha facilitado el desglose por ciudades, dato que se negociará durante el periodo de consultas con los representantes de los trabajadores.
Lo que sí está claro es que la reducción del servicio no implica necesariamente el cierre total de Glovo en cada localidad. La empresa habla de "reducción de actividad" y subraya que el objetivo del ERE es precisamente «evitar el cierre». La escala del recorte en cada ciudad es, por ahora, una incógnita.
Para los repartidores afectados, el inicio del periodo de consultas abre un plazo de negociación en el que se definirán las condiciones de las salidas: indemnizaciones, posibles recolocaciones y el calendario de ejecución. El periodo de consultas tiene una duración máxima de 30 días; si no hay acuerdo, Glovo podrá ejecutar el ERE unilateralmente dentro de los límites legales.
Un sector en transformación permanente
El anuncio llega en un momento de intensa presión regulatoria y competitiva sobre las plataformas de reparto en España. La Ley Rider cambió las reglas del juego en 2021 y obligó a una reestructuración profunda de los modelos de negocio. Desde entonces, las principales plataformas han ajustado sus operaciones en varias ocasiones, con cierres en ciudades pequeñas, cambios en las condiciones laborales y disputas sindicales recurrentes.
En Aragón, el sector del reparto a domicilio creció de forma notable durante la pandemia y se ha mantenido como una fuente de empleo relevante para un perfil de trabajador joven, a menudo compatible con otras ocupaciones. Si las ciudades aragonesas quedan finalmente fuera de las 63 afectadas, el impacto directo en el empleo local sería limitado. Si alguna de ellas aparece en el listado definitivo, el escenario cambia de forma significativa para los repartidores que trabajan actualmente bajo contrato con la plataforma.
En cualquier caso, una reducción de la presencia de Glovo en determinadas zonas del país beneficia a sus competidores directos —Uber Eats y Just Eat, con presencia activa en Zaragoza— que podrían absorber parte de esa demanda.