Una grúa de gran tonelaje ya corona la azotea de la Torre del Agua para construir el mirador 360
La Torre del Agua de Zaragoza entra en una nueva fase de su transformación. Este jueves ha comenzado la instalación de una grúa de gran tonelaje en la azotea del edificio, el primer paso visible para la construcción del mirador acristalado de 360 grados que coronará la estructura y ofrecerá vistas panorámicas de la ciudad y del meandro de Ranillas. Las obras de adecuación del edificio, enmarcadas en su conversión en el denominado Faro de la Logística, arrancaron el pasado 28 de enero.
La Torre del Agua es uno de los iconos arquitectónicos que dejó la Exposición Internacional de 2008 en Zaragoza. Con sus 76 metros de altura y su silueta característica junto al Ebro, el edificio ha permanecido prácticamente sin uso público desde el cierre de la Expo.
Su reconversión en Faro de la Logística —un centro de referencia para el sector logístico y de infraestructuras— aspira a devolverle un papel activo en la vida de la ciudad, y el mirador acristalado será su elemento más visible y accesible para el ciudadano de a pie.
Una grúa diseñada para no dañar la torre
La instalación de la grúa en la azotea ha requerido un proyecto de ingeniería específico, según ha informado el Gobierno de Aragón. El mecanismo irá apoyado sobre un bastidor de acero con vigas de alta resistencia sustentadas sobre seis postes tubulares que elevan la grúa un metro por encima del nivel del suelo de la azotea.
De este modo, toda la carga se transfiere a uno de los muros de hormigón estructurales del edificio, de 40 centímetros de espesor y forma sensiblemente circular, sin necesidad de anclar la grúa directamente a la estructura de la torre. Eso evita el impacto de fuerzas horizontales sobre el edificio, una consideración crítica en una estructura de estas características.
Los ingenieros han sometido el proyecto a un análisis exhaustivo del comportamiento del viento, con simulacros de ráfagas en condiciones extremas de hasta 170 kilómetros por hora.
Una precaución nada menor en Zaragoza, ciudad conocida por la intensidad de su cierzo. Para los días de mayor viento, la grúa operará con una configuración lastrada, con contrapesos en la base que garantizan su firmeza. La capacidad de carga del mecanismo alcanza los 1.400 kilos a una distancia de 50 metros desde su eje, lo que permitirá elevar los materiales necesarios para construir el mirador en lo alto del edificio.
Todo el proyecto cumple los estándares del Código Estructural y el Código Técnico de la Edificación, según las mismas fuentes.
Vistas únicas sobre el meandro de Ranillas y la ciudad
El mirador acristalado de 360 grados está llamado a convertirse en uno de los puntos de observación más singulares de Zaragoza. Desde lo alto de la Torre del Agua, a más de 70 metros de altura, las vistas abarcarán el meandro de Ranillas —uno de los paisajes urbanos más reconocibles de la capital aragonesa—, el Parque del Agua, el Ebro y una panorámica de la ciudad que incluye desde la basílica del Pilar hasta las sierras del horizonte en días despejados.
No existe en Zaragoza ningún mirador de acceso público que ofrezca unas vistas comparables. El Faro de la Logística apunta a convertirse, con este elemento, en un atractivo turístico y ciudadano de primer orden para una ciudad que hasta ahora carecía de un punto de observación urbano de estas características. La inauguración del mirador está prevista una vez concluidas todas las obras de adecuación del edificio, aunque el Gobierno de Aragón no ha concretado todavía una fecha definitiva de apertura al público.
Un edificio que vuelve a la vida
La Torre del Agua fue diseñada por el estudio de arquitectura Enric Ruiz-Geli y construida para albergar el Pabellón del Agua de la Expo 2008, con el objetivo de mostrar las posibilidades del agua como recurso y como elemento arquitectónico. Su estructura exterior, revestida de una piel de ETFE —un polímero transparente de alta resistencia— le da ese aspecto singular que la diferencia del resto del skyline zaragozano.
Desde 2008, el edificio ha tenido un uso muy limitado. Su reconversión en Faro de la Logística, impulsada por Expo Zaragoza Empresarial con el apoyo del Gobierno de Aragón, pretende aprovechar la posición estratégica del edificio —en el corazón de la Plataforma Logística de Zaragoza (Plaza)— para convertirlo en un hub de conocimiento, formación e innovación para el sector. El mirador 360 será, en ese contexto, la cara más visible y ciudadana de un proyecto con vocación también profesional e institucional.

