Guía completa: todos los tipos de coches eléctricos que puedes comprar hoy

Desde los puramente eléctricos hasta los híbridos ligeros o de autonomía extendida: así es el mapa completo de la movilidad eléctrica en España y Aragón.
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Guía completa: todos los tipos de coches eléctricos que puedes comprar hoy

El mercado del automóvil vive una revolución sin precedentes. La electrificación ya no es el futuro, sino el presente, y 2025 marca un punto de inflexión en la transición hacia una movilidad más sostenible. En este contexto, no todos los “coches eléctricos” son iguales. Existen distintas tecnologías que combinan motores eléctricos, baterías o incluso combustibles tradicionales. 

A continuación, repasamos todos los tipos de coches eléctricos existentes en 2025, con sus ventajas, diferencias y qué papel juegan en el camino hacia la descarbonización.

1. Coches eléctricos de batería (BEV)

Son los más “puros” y representan la esencia del coche eléctrico. Los BEV (Battery Electric Vehicle) funcionan exclusivamente con energía almacenada en baterías recargables. No disponen de motor de combustión interna ni emiten gases contaminantes durante la conducción.

Se cargan conectándolos a la red eléctrica y cada año mejoran su autonomía. Son perfectos para quienes pueden instalar un punto de carga en casa o en el trabajo. Su mantenimiento es más económico, y el silencio de marcha y la respuesta instantánea del motor son algunas de sus mayores ventajas.

2. Vehículos eléctricos de autonomía extendida (REEV)

Los REEV (Range-Extended Electric Vehicle) son una variante intermedia entre el coche eléctrico puro y el híbrido. Funcionan principalmente con electricidad, pero incorporan un pequeño motor de combustión que no impulsa el coche, sino que actúa como generador para recargar la batería cuando se agota.

Esta tecnología ofrece una autonomía superior a los BEV, sin perder la experiencia de conducción eléctrica. Son ideales para quienes temen quedarse sin carga en trayectos largos.

3. Coches eléctricos de pila de combustible (FCEV)

Los FCEV (Fuel Cell Electric Vehicle) utilizan hidrógeno como fuente de energía. Mediante una reacción química entre el hidrógeno y el oxígeno, generan electricidad para mover el vehículo, emitiendo únicamente vapor de agua.

Tienen una gran autonomía y repostan en pocos minutos, aunque su desventaja sigue siendo la falta de infraestructura de hidrogeneras en España. Aun así, marcas como Toyota, Hyundai o BMW continúan apostando por esta tecnología como complemento al vehículo eléctrico tradicional.

4. Vehículos híbridos no enchufables (HEV)

Los HEV (Hybrid Electric Vehicle) combinan un motor de combustión con uno o varios motores eléctricos. A diferencia de los enchufables, no necesitan cargarse en la red eléctrica: sus baterías se recargan con la frenada regenerativa y el propio motor térmico.

Son una opción popular por su eficiencia y bajo consumo, especialmente en ciudad. No requieren infraestructura de carga, lo que los convierte en una alternativa práctica para quienes buscan reducir emisiones sin complicaciones.

4.1 Híbridos ligeros (MHEV)

Dentro de los híbridos convencionales, los MHEV (Mild Hybrid Electric Vehicle) incorporan un pequeño motor eléctrico y una batería de 48 V que asiste al motor de combustión, pero nunca mueve el coche por sí sola.

Su función es reducir consumo y emisiones, además de ofrecer arranques más suaves. Es la tecnología más común en modelos de marcas como Audi, Ford o Fiat, y sirve como puerta de entrada a la electrificación.

4.2 Híbridos puros (SHEV)

Los SHEV (Strong Hybrid Electric Vehicle) representan el siguiente nivel dentro de los híbridos. En ellos, el motor eléctrico puede mover el coche de manera independiente durante trayectos cortos o a baja velocidad (hasta unos 3 km o 50 km/h).

Aunque no se enchufan, permiten circular parcialmente en modo eléctrico, lo que reduce notablemente el consumo en ciudad. Marcas como Toyota o Lexus han sido pioneras en esta tecnología.

5. Vehículos híbridos enchufables (PHEV)

Los PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle) combinan lo mejor de ambos mundos: un motor de combustión y uno eléctrico con una batería de mayor capacidad, que se recarga enchufándola a la red.

Pueden circular solo con electricidad entre 40 y 100 kilómetros, y usar el motor térmico para viajes largos. Ofrecen una gran flexibilidad, aunque su mayor peso y precio son sus principales desventajas.

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