La Iglesia responde a ZEC por su atención a la violencia machista: "Las parroquias desean colaborar humildemente"
La Archidiócesis de Zaragoza ha emitido un comunicado oficial en respuesta a las críticas vertidas por Zaragoza en Común (ZeC) contra la iniciativa 'Parroquias Seguras', el acuerdo firmado entre el Ayuntamiento de Zaragoza y el Arzobispado para convertir las iglesias de la ciudad en espacios de acogida inicial para mujeres víctimas de violencia de género.
La portavoz de ZeC, Elena Tomás, había calificado de "peligroso" que una víctima tuviera que acudir a una parroquia a pedir ayuda y había anunciado una moción en el próximo pleno municipal.
La Archidiócesis ha respondido con siete puntos de aclaración y una frase que resume su posición: "Las parroquias desean colaborar humildemente en esa tarea desde su presencia cotidiana en los barrios y desde una lógica de servicio, nunca de sustitución de los recursos públicos existentes".
El comunicado aborda directamente los principales argumentos críticos de ZeC. El primero y más importante: 'Parroquias Seguras' no sustituye en ningún caso a los servicios públicos especializados. La Archidiócesis subraya que el proyecto nace precisamente para facilitar el acceso a esos recursos, actuando las parroquias "únicamente como espacios de acogida inicial, escucha, acompañamiento y derivación a los profesionales competentes".
Sobre la financiación, la Archidiócesis es tajante: no recibe ninguna contraprestación económica por participar en la iniciativa. La colaboración se realiza "desde el voluntariado y el compromiso social de las comunidades cristianas", sin coste para el Ayuntamiento.
En cuanto a la formación —uno de los puntos más cuestionados por ZeC, que dudaba de su calidad—, la Archidiócesis precisa que las personas colaboradoras de las parroquias recibirán formación específica impartida por profesionales del propio Ayuntamiento de Zaragoza sobre protocolos de actuación, escucha y derivación. No será, por tanto, una formación improvisada ni ajena a los estándares municipales.
El comunicado explica también el origen del proyecto. 'Parroquias Seguras' no fue una propuesta que llegó desde el Ayuntamiento, sino que surgió desde las propias parroquias tras la preocupación generada por recientes casos de violencia contra las mujeres en Zaragoza. La motivación es ofrecer "más espacios seguros y cercanos donde una mujer pueda encontrar ayuda, especialmente en situaciones de urgencia, miedo o desorientación".
La Archidiócesis reconoce en el comunicado que "la violencia contra las mujeres constituye una grave injusticia social que exige la implicación de toda la sociedad" y reivindica el papel de las parroquias como espacios de proximidad presentes en todos los barrios de la ciudad, sin pretender en ningún caso ocupar el lugar de los servicios especializados.
Todas las actuaciones, coordinadas con la Casa de la Mujer
Uno de los puntos del comunicado que más directamente responde a las críticas de ZeC es el que hace referencia a la coordinación institucional. La Archidiócesis precisa que todas las actuaciones se realizan en coordinación con la Casa de la Mujer y los servicios municipales especializados, "responsables de la atención profesional, psicológica, jurídica y social".
El papel de las parroquias se limita, por tanto, a la primera acogida: escuchar, acompañar y derivar. La atención especializada sigue siendo competencia exclusiva de los profesionales municipales. "La Archidiócesis lamenta profundamente cualquier malentendido que haya podido producirse y reitera su compromiso con la protección, acogida y acompañamiento de las mujeres que sufren violencia", concluye el comunicado.

