María Delgado, la paralímpica aragonesa en París que empezó a nadar con 3 años y sufre toxoplasmosis
La nadadora aragonesa María Delgado, de 27 años, se prepara para competir en los Juegos Paralímpicos de París 2024, su tercera participación en este evento de talla mundial. Con un impresionante palmarés que incluye dos medallas de bronce de Río 2016, doce medallas en campeonatos europeos, doce en mundiales y cuatro Diplomas Olímpicos de Tokio 2020, Delgado es una de las esperanzas del equipo español en la competición que se celebrará del 28 de agosto al 8 de septiembre.
En una entrevista concedida a Europa Press, Delgado se muestra motivada y llena de ilusión a pocos días del comienzo de los Juegos. "Estoy muy bien, muy motivada, con mucha ilusión y con esa experiencia de muchos años en la selección compitiendo", expresó la atleta, quien está decidida a demostrar su nivel deportivo y alcanzar el mejor resultado posible.
LA REALIDAD DEL DEPORTE ADAPTADO
María Delgado, que sufre de toxoplasmosis congénita que afecta su visión, comparte los desafíos adicionales que enfrenta debido a su discapacidad visual, especialmente en la natación. "Para mí, lo más difícil es cuando llegas a la pared y tienes que girar, hacerlo de manera correcta, perfecta y también un poco la orientación espacial", explica. En el estilo de espalda, por ejemplo, depende de la ayuda de un asistente que le indica el momento de girar utilizando un palo con una punta acolchada, ya que no puede ver las banderas que cuelgan en la piscina.
Delgado comenzó a nadar a la edad de tres años y, a los siete, se unió a un grupo de la ONCE en Zaragoza. Desde entonces, su progreso ha sido constante, entrenando primero con personas sin discapacidad y, más tarde, compitiendo en el Stadium Casablanca.
Para Delgado, la preparación para una competición como los Juegos Paralímpicos no es solo física sino también mental. "El día clave, si la cabeza no funciona en el mismo sentido que el cuerpo, el cuerpo tampoco responde", afirma. Esta mentalidad es crucial para enfrentar la presión y las exigencias de la alta competencia.
La nadadora también reflexiona sobre el reciente desempeño de España en los Juegos Olímpicos de París, donde los deportistas españoles lograron 18 medallas. Delgado valora positivamente el esfuerzo realizado, aunque reconoce que en algunos casos "ha faltado tal vez un puntito de suerte" para alcanzar más metales.
EL DEPORTE NECESITA APOYO ECONÓMICO
Delgado subraya la importancia del apoyo económico para los deportistas paralímpicos. Aunque reconoce que en los últimos años ha habido un aumento en las ayudas gracias a iniciativas del Consejo Superior de Deportes, considera que "nunca es suficiente" y que "siempre se puede apoyar un poco más".
"En el pasado, nuestros compañeros no tenían estos apoyos, entonces creo que es importante también ver esa cara positiva de que somos unos afortunados de poder recibir apoyos bastante importantes", comenta, destacando la relevancia de la financiación para garantizar que los deportistas puedan concentrarse en entrenar y competir al máximo nivel.
Además de su carrera deportiva, María Delgado ha invertido tiempo en su formación académica. Con un título en Ciencias del Deporte y varios másteres en Alto Rendimiento, Gestión Deportiva y Formación del Profesorado, ahora se plantea iniciar un doctorado. Para ella, la educación es fundamental en la vida de un deportista, permitiendo un desarrollo integral y preparando el camino para el futuro más allá del deporte activo.
Con miras a contribuir más allá de la piscina, Delgado ha presentado su candidatura para formar parte del Consejo de Deportistas del Comité Paralímpico Internacional (IPC). "Me parece que es importante que los deportistas también tengamos voz en estos estamentos, que podamos tanto decir lo que nos parece bueno y alabar lo bien que se hace en algunas cosas como trasladar esas dudas, inquietudes y problemáticas que nos puedan ir surgiendo", concluye.
María Delgado representa el espíritu de superación y la búsqueda constante de la excelencia, tanto dentro como fuera del agua. En París 2024, espera no solo añadir más medallas a su impresionante colección, sino también continuar siendo una voz influyente en la comunidad paralímpica.