Giro en el caso del niño desaparecido de Zaragoza: estaba tutelado por la DGA y su madre lo secuestro
El caso del niño de cuatro años al que se perdió la pista en Zaragoza a finales de diciembre ha quedado aclarado tras la intervención policial. Ayan Emrah I. no estuvo desaparecido durante días, sino que fue sustraído por su madre sin autorización del centro en el que ambos residían, según han confirmado fuentes oficiales tras su localización.
La sustracción de un menor tutelado es un tipo específico de delito penal (a menudo llamado secuestro parental) que ocurre cuando un progenitor o tutor se lleva a un menor sin consentimiento del otro progenitor o tutor legal, con fines como impedir visitas o cambiar la residencia, mientras que el secuestro general busca un beneficio económico o causar un daño grave y suele implicar a terceros ajenos a la familia
La Policía Nacional localizó al menor en buen estado de salud después de que su propia madre, Lavinia D., de 20 años, lo devolviera voluntariamente al centro de menores de Zaragoza a última hora de la tarde del jueves. Tras dejar al niño, la joven volvió a fugarse, por lo que continúa activa su búsqueda.
Un menor tutelado por el Gobierno de Aragón
El niño se encontraba tutelado por el Gobierno de Aragón y residía en un centro de menores de Zaragoza junto a su progenitora. Según las mismas fuentes, la madre —de origen rumano y sin arraigo en la capital aragonesa— no tenía autorización para abandonar el centro con el menor, motivo por el que desde el inicio la investigación se centró en una sustracción parental y no en una desaparición fortuita.
La alerta saltó el 29 de diciembre, cuando se constató que ambos habían abandonado el recurso sin permiso y no se tenía constancia de su paradero. La ausencia de comunicación y la corta edad del niño motivaron la activación del protocolo policial.
El niño está en perfecto estado
Tras ser localizado, los servicios responsables confirmaron que Ayan se encuentra “en perfectas condiciones”, sin signos de desatención ni lesiones. El menor ha quedado de nuevo bajo la protección del sistema autonómico, mientras se revisa su situación administrativa y de tutela.
El retorno del niño al centro permitió descartar cualquier escenario de riesgo prolongado, aunque las autoridades subrayan que la actuación de la madre supone un incumplimiento grave de las medidas de protección establecidas.
Búsqueda activa de la madre
Aunque el menor ya está a salvo, el caso no está cerrado. El Centro Nacional de Desaparecidos (CNDES) mantiene activa la alerta de búsqueda de Lavinia D., que se dio a la fuga tras dejar al niño en el centro.
Según la descripción facilitada, Lavinia pesa alrededor de 65 kilos, tiene cabello y ojos castaños y, la última vez que fue vista, vestía un abrigo de borrego y botas beige con pelo. La Policía solicita la colaboración ciudadana para aportar cualquier información que ayude a localizarla.
Fuentes conocedoras del caso insisten en que se trata de una sustracción materna en el contexto de una tutela administrativa, una situación distinta a las desapariciones convencionales que suelen prolongarse durante días o semanas sin rastro alguno.
Desde el Gobierno de Aragón recuerdan que estos recursos de protección existen para garantizar el bienestar del menor, y que cualquier salida no autorizada activa de inmediato los protocolos de seguridad.
Con el niño ya a salvo, el foco de la investigación se centra ahora en localizar a la madre y esclarecer las circunstancias de la fuga, así como en determinar las posibles responsabilidades legales derivadas de los hechos.