El centro de menores de Juslibol, al límite: FAIM se aparta de la gestión y la DGA se queda sin opciones

Desde el Ejecutivo autonómico evitan, de momento, confirmar si alguna entidad ha concurrido ya al concurso o si el concurso quedaría completamente desierto.

La futura gestión del centro de internamiento de menores de Juslibol (Zaragoza), dependiente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS), entra en una fase delicada. La actual adjudicataria, la Fundación para la Atención Integral del Menor (FAIM), no se ha presentado al nuevo proceso de licitación para asumir de nuevo la dirección del recurso, y el Gobierno de Aragón se ha visto obligado a ampliar el plazo para presentar ofertas hasta el 29 de diciembre a las 23.59.

Fuentes del Gobierno aragonés explican que la decisión se debe a la “complejidad del expediente”, tras haberse agotado ya el primer periodo fijado para recibir propuestas. Desde el Ejecutivo autonómico evitan, de momento, confirmar si alguna entidad ha concurrido ya al concurso o si el procedimiento había quedado inicialmente desierto. Fuentes del sector afirman que el nuevo contrato no ha interesado a ninguna entidad.

Los empleados del centro aseguran que los episodios de violencia de menores con los trabajadores son cada vez más frecuentes y los atribuyen al abandono institucional que, según denuncian, sufren desde hace tiempo. “En cada módulo debería haber dos vigilantes. Llevamos meses trabajando con falta de personal”, lamenta uno de los trabajadores.

El día a día, explican, transcurre en condiciones de alta tensión. “En cada módulo hay dos espacios, con unos seis o siete menores en cada uno, atendidos por dos educadores. En total, un módulo con 16 chicos cuenta con cuatro educadores. Pero a veces hay que dividirlos en tres o cuatro grupos diferentes, y entonces un educador se queda solo con cada grupo”, describe una de las fuentes para ilustrar la complejidad del trabajo diario.

Un contrato de 17,3 millones y más gasto… pero con dudas

El Gobierno de Aragón ha licitado el servicio por 8.693.747,38 euros para dos años, con la posibilidad de una prórroga de otros dos. En total, el contrato podría alcanzar los 17.387.494,76 euros. Según el Ejecutivo aragonés, esta cifra supone un incremento anual de gasto de 492.120,81 euros respecto al contrato anterior.

Los empleados coinciden en que la falta de medios humanos y materiales está detrás del aumento de la conflictividad en el centro, una situación que, según advierten, se repite con demasiada frecuencia y pone en riesgo tanto a los trabajadores como a los propios menores.

FAIM, un modelo agotado y un déficit acumulado

La situación llega después de que FAIM, que ha gestionado Juslibol durante los últimos años, haya dejado claro que no puede continuar en las mismas condiciones. La entidad ha explicado que en el último cuatrienio la administración no ha financiado suficientemente el servicio, lo que le ha generado un grave déficit económico.

La tensión llegó a tal punto que en 2024 se firmó una resolución de mutuo acuerdo para poner fin antes de tiempo al contrato vigente, que estaba previsto que se extendiera hasta finales de 2025. Ese acuerdo abrió la puerta a un nuevo concurso que, de momento, está teniendo más dificultades de lo esperado para encontrar relevo.

La falta de interés inicial en el nuevo contrato y la necesidad de ampliar plazos han encendido las alarmas entre profesionales y entidades del sector, que ven en este caso un síntoma de las dificultades para garantizar condiciones laborales y de trabajo acordes con la complejidad del centro de menores de Juslibol.

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